LA LIBERTAD BAJO ARRESTO
Héroes recluidos
a 0.4 milímetros
(tal vez eran gramos)
de la libertad.
Un aniquilador de gigantes
obstruye el paso de la fe,
lo ha hecho antes,
con los dioses.
Alimenta cuervos
con restos de esperanza.
Hay quienes dicen que somete bisontes,
constriñe al guardián de la campana,
guarda todo
hasta silencio.
La bikina emerge de algún cilindro,
oculta la tempestad de espadas.
Una reja tiñe los dientes del lobo,
cumple la voluntad de los grilletes,
cuotas de carne,
porciones de cisnes escarlata
degradados a cena de los cerdos.
Hay un halcón,
se alimenta de voluntades.
Cada 11 de mayo rocía su espada,
devora héroes sobre la calzada de los leones,
las serpientes ondean su cascabel
para espantar piratas.
Del otro lado
la casa de los vientos
extiende la pierna de la escápula,
vibra la dura bellota del pensamiento,
ni el rocío de la pena había llegado tan hondo
a la estirpe de acero y osadía
La nieve de la cartera
no es suficiente
en un día de animación de las víboras
el hielo de los crisoles
el sudor de la guerra
ya no nos pertenecen
Las lágrimas
nunca más serán la sangre del alma
aunque la justicia
sólo sea una sugerencia
y esta foto
pueda pasar por fábula.
.
.
SIN MÁS REMEDIO
I
Y corre
que escapa la inocencia,
détente
el tiempo te carcome
y mira:
sigue sin pasar nada.
II
Abrí el refrigerador
Me percaté
que era más cálido ahí
que entre tus brazos.
III
Aún dormida
me levanté
Busqué mi cadáver
y encontré una cerveza
No cabe duda,
la vida
todavía tiene buenas sorpresas.
.
.
OSCURO ESPEJO
El brillo
del perseguidor de sombras
ahora habita
tras la imagen que quiero ver.
Soy
sin ser imagen,
me desprendí de la esencia
que mira
desde la luz.
Soy soledad sofocada.
Tras la baranda
me aferro
a un suspiro que no emerge.
Es verdad,
extraño al extraño que perseguía mi sombra.
Soy nada
cuando me apago
y no encuentro una mirada.
