Sarah Saint-Hilaire (República Dominica, 1995) médico y joven poeta quien con sus versos y reflexiones orientados a temas de romance y amor propio, busca tocar las fibras de los corazones de sus lectores. Actualmente, Sarah está redactando su primer poemario.

NUEVOS AUTORES; SARAH SAINT-HILAIRE

CUANDO NO ESTEMOS JUNTOS

Este poema es para que lo leas cuando no esté a tu lado,
cuando no pueda ya cuidar de ti.
-Benjamín Prado

Un día despertarás sin el olor del café,
y notarás los cajones llenos de mi ausencia.
Te dejaré alguna nota contándote por décima vez
que yo también necesitaba que me protegieran,
pero los vaivenes de tu ego nunca te dejaron verlo.
Me buscarás,
más temprano que tarde,
en la comisura de los labios de otra,
sin encontrarme.
Mientras yo me dedicaré
a regar mis parpados,
cuidándome de tus espinas
y volviendo a florecer.

Lejos estaremos,
apagando nuestro incendio
con mares de nuevas ilusiones.

INCENDIO

Nunca le tuviste temor a nuestro fuego,
era un deleite quemarnos,
y te brillaban los ojos de pasión
al enredar tu alma con la mía.
Me prometiste que jamás seríamos cenizas,
mantener esa llama viva sería
nuestro mayor objetivo.

Sin embargo, nos arropó una ola
con nombre de mujer,
inundándote tanto hasta que
presencié cómo nuestro incendio
se apagó en tus pupilas.

Ahora eres más de agua que de fuego,
hasta que te aburras
y empieces a hacerle promesas al aire.

8 DE MARZO

Mujer,
te han silenciado la voz
enumeradas veces,
por miedo a que expreses el universo
de tus pensamientos.

Rosas y tulipanes
cada 14 de febrero
mientras te marchitabas
por dentro.

Te robaron la inocencia,
y quienes debieron cuidarte
se quedaron callados.

Fuiste un número más
en una estadística
de la que ninguna sueña
con ser parte.

Y lamento que aún tengas
que pasar por tanto,
que la sombra del miedo
se refleje en tus pupilas
cada vez que caminas
por la calle.

Ojalá ni a una más
se le arrebate el
soplo de vida.

Mujer, te quiero despierta,
luchando y dejando crecer tus alas,
sin ninguna jaula que atrape
la libertad de tu mente.

Ya basta.