SENDERISMO
Mi cuerpo está lleno de tatuajes sin tinta,
de heridas invisibles,
de huellas sin sonido ni sentido.
En éste abundan historias incompletas,
recuerdos indelebles,
ciertos besos pendientes.
Contiene senderos peligrosos,
curvas tan pasionales como mortales,
precipicios jamás habitados.
Mi cuerpo es mar como es tornado,
es frío y en zonas cálido,
solo aguarda y contempla,
se abraza, se besa,
se ha encontrado,
comienza a ser amado.
ESCRIBIRTE O MATARTE
Me han preguntado si no estoy harta de pensarte,
de pasar de eclipse a eclipse pintándote en este eterno lienzo llamado mente,
de vivir el continuo y entrañable ardor de tu recuerdo,
de tenerte tan presente y físicamente tan distante.
Ahora pensarte es probar ese vino que carece de uva,
pensarte es subir y subir la montaña sin alcanzar la cima,
es planear el escape de mi cárcel mental,
es hacer seis borradores y no lograr pasarte a limpio.
Pensarte y escribirte vienen de la mano,
será que dejando de escribir, ¿ya no serás poema?
¿Podré hablar del cielo sin mencionarte?
¿Seré capaz de borrarte, sin morir en el intento?
Si suelto el lápiz te pierdo,
¿me sabré encontrar de nuevo?
