Marisa López Diz (Gijón, Asturias, España 1970) Es licenciada en Filología Hispánica y Especialista en Asturiano y Gallego-Asturiano, lenguas ambas -junto con el castellano- en las que escribe poesía y narrativa tanto para niños como para adultos. Tiene más de medio centenar de premios y menciones a nivel nacional. Colabora en diversas publicaciones literarias y su obra está recogida en varias revistas y antologías. Forma parte del dúo musical Mestura, con cuatro trabajos discográficos publicados con letra y música originales. Dirigió tres cortometrajes con guion original, uno de ellos recibió los premios “Ribadedeva en corto REC” al mejor cortometraje rodado en Asturias y el premio del público ”Fernando Urgellés” en Saldaña (Palencia). En 2017 gana el premio a los Mejores Efectos Sonoros/Banda Sonora de radio-teatro de la Universidad Complutense de Madrid. Es miembro de la Asociación de Escritores de Asturias y actualmente compagina su labor literaria y cultural con su trabajo como profesora de Enseñanza Secundaria.

Marisa López Diz, Un sueño escrito en asturiano para los que jamás regresaron.

NUN SON ULISES

Dexaron la casa en que vivíen 

y dixeron adiós a quien amaben,

cola mano espantaron el mieu 

qu’esperaba a la puerta como un perru.

Tres o cuatro pallabres deprendieron y

 nes llinies de la mano plantaron soles 

pa nun escaecer nunca 

d’ónde veníen.

Llevaron con ellos d’amuletu 

los güeyos grandes de los neños, 

como inmenses llunes de llutu,

igual que cuencos d’arroz negro.

De los vieyos llevaron el conseyu:


“Que lo que busques valga más que lo que tienes,

 que lo qu’atopes seya más de lo qu’esperes. 

Que suañes con tornar dalgún día 

pa contanos lo anchu que ye’l mundu”.

Pero, dalgunos, enxamás tornaron.

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NO SON ULISES

Dejaron la casa en que vivían

y dijeron adiós a quien amaban,

con la mano espantaron el miedo

que esperaba a la puerta como un perro.

Tres o cuatro palabras aprendieron

y en las líneas de la mano plantaron soles

para no olvidar nunca

el lugar del que venían.

Llevaron con ellos de amuleto

los ojos grandes de los niños,

como inmensas lunas de luto,

igual que cuencos de arroz negro.

De los viejos llevaron el consejo:

Que lo que busques valga más que lo que tienes,

que lo que encuentres sea más de lo que esperas.

Que sueñes con volver algún día

para contarnos lo ancho que es el mundo”.

Pero algunos jamás regresaron.

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GUAH.ES DEL OFICIU

En dalgún sitiu del mundu

unes manes delgaes

como fueyes de bambú

cuesen el tiempu

en fábriques escures

nes qu’enxamás entra la lluz o la piedá

o carreten la tristura

en paxos y pollinos

o caven la soledá

nel silenciu prietu de les mines

o entreguen la inocencia

a güeyos más podres

qu’un pozu d’agua puerco.

Son los guah.es del oficiu.

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NIÑOS DEL OFICIO

En algún sitio del mundo

unas manos delgadas

como hojas de bambú

cosen el tiempo 

en fábricas oscuras

en las que nunca entra la luz o la piedad

o transportan la tristeza

en cestos y asnos

o cavan la soledad

en el silencio negro de las minas

o entregan la inocencia

a ojos más podridos

que un pozo de agua sucia.

Son los niños del oficio.

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TOLO QUE SOI

Soi les muyeres tristes de Lorca,

la rexón na qu’habita l’olvidu de Cernuda,

los ríos y les fontes de Rosalía de Castro,

los llabios que besó un día Salinas,

el rayu que frañó la llamera de Machado,

l’arpa de Bécquer escaecida nun requexu,

la carta qu’esperaba’l coronel,

los llibros de Gabriela,

los ánxeles mudos d’Alberti,

el puma de Neruda

y la soledá de Quitratué,

la mar fonda d’Alfonsina,

la nieve encesa d’Albuquerque,

la nada de Pessoa.

Soi esi llugar

onde namás xorrez 

la yerba de Walt Whitman. 

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TODO LO QUE SOY

Soy la mujeres tristes de Lorca,

la región en la que habita el olvido de Cernuda,

los ríos y las fuentes de Rosalía de Castro,

los labios que besó un día Salinas,

el rayo que partió el olmo de Machado,

el arpa de Bécquer olvidada en un rincón,

la carta que esperaba el coronel,

los libros de Gabriela,

los ángeles mudos de Alberti,

el puma de Neruda 

y la soledad de Quitratué,

el profundo mar de Alfonsina,

la nieve encendida de Albuquerque,

la nada de Pessoa.

Soy ese lugar

donde solo crece

la hierba de Walt Whitman.

Marisa López Diz (Gijón, Asturias, España 1970) Es licenciada en Filología Hispánica y Especialista en Asturiano y Gallego-Asturiano, lenguas ambas -junto con el castellano- en las que escribe poesía y narrativa tanto para niños como para adultos. Tiene más de medio centenar de premios y menciones a nivel nacional. Colabora en diversas publicaciones literarias y su obra está recogida en varias revistas y antologías. Forma parte del dúo musical Mestura, con cuatro trabajos discográficos publicados con letra y música originales. Dirigió tres cortometrajes con guion original, uno de ellos recibió los premios “Ribadedeva en corto REC” al mejor cortometraje rodado en Asturias y el premio del público ”Fernando Urgellés” en Saldaña (Palencia). En 2017 gana el premio a los Mejores Efectos Sonoros/Banda Sonora de radio-teatro de la Universidad Complutense de Madrid. Es miembro de la Asociación de Escritores de Asturias y actualmente compagina su labor literaria y cultural con su trabajo como profesora de Enseñanza Secundaria. Marisa López Diz, Un sueño escrito en asturiano para los que jamás regresaron.