DISTANCIA
Ha sido la distancia,
los párpados helados de las noches,
volcán en las cenizas de tus besos
enterrado mi cuerpo en el olvido.
Esos días sin luna
heridas en la niebla de tu ausencia,
ese abismo furtivo en mis pupilas,
suave hoy se desvanece en el paisaje
de tu voz desgastada en el vacío.
Hoy se acercan los pájaros
a la ventana abierta a mi naufragio,
es la certeza clara
de la muda del río abandonado.
Es la constatación de tus palabras
el desliz en las llamas de mi boca.
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LINDES
Retirarme de tus lindes
tornadas extensas salinas con el tiempo
y concurridas de anodinos estanques
donde tu mirada reposa turbia y sin descanso.
Escapar a la caligrafía de los surcos
cavados en su interior por el alba
y dejar que el rastro del deshielo
marque la línea del horizonte,
si es que fuera posible divisarla
entre el liquen crecido en mis pupilas.
Fue la niebla en mi cuerpo pantanoso,
lirio en el camino erosionado
y ahora viene el viento a despertar la espiga
en la mujer dormida al calor de la leche amarga.
Es el campo cercado el que nos muta
y transforma nuestro instinto callejero
en tierra mojada del verano luminoso.
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NENÚFAR
“No eres tú, mariposa,
el alma de estas sierras solitarias,
de sus barrancos hondos,
y de sus cumbres agrias”
Antonio Machado
Siempre hay un lago en mis mañanas.
Es el lugar incierto
donde nacen montañas
a las que tú asciendes.
Es el agua que colma lo invisible
del espacio invadido por la ausencia.
Es el augurio claro de un nenúfar
azotando la lengua ante la herida.
Una espiral de peces rojos
aprisionan mis piernas.
Entra la luz bajo los pinos,
Y una gota en mi ombligo
resbala lentamente
sube la mariposa hacia los montes
y en su vuelo mi muerte se desboca.
