LADY GODIVA
aprender a morir debe ser un asunto de audacia,
como aprender a vivir
andar a caballo desnuda por esta vida
como lady godiva
envuelta por mi pelo canoso y
largo laaargo laaaaargo
como esta pandemia que parece no irse más
Me compraré un caballo, no un pony
como le pedía a mamá de chica
no
un caballo grande y lustroso, posiblemente negro
aunque también marrón estaría bien
o blanco
un caballo como todos: tierno
y de ojos grandes y lánguidos
luego me desnudaré en la plaza
y me subiré en él
me reiré del ridículo tan eróticamente
tan amada
que no quedarán dudas.
Sin conclusiones y sin manta
me envolveré en mi pelo
el corazón dará impulso hacia adelante
y a cabalgar
por supuesto sin saber
por supuesto tomada del pelo del caballo
o de las riendas si hubiera riendas
mas sin saber hacia dónde ni cómo ni de qué modo nunca
la intensidad del paso del trote del paisaje
mi brújula mojada de río o de mar siempre
irá hacia donde deba y al dictado
con armonía de sombra y alaridos de luz
cantando entre la lluvia
habrá melodías sabias y pasto y un sendero
nada que lamentar
una gran emoción dentro del cuerpo
irradiando
y la mano extendida
como quien da y recibe
como el amor que te reconoce
y presiente en tu mano una caricia
como el aire
respirando sin fin y sin comienzo
así
nomás
.
.
CONJURO CONTRA EL MAL DE OJO
Tanto esperar que ojos que no ven
trajeran puesto un corazón que sí siente
Y al final de cuentas
¿Me he vuelto ciega yo?
¿Ya no veo a los que quizás me ven
con ojos buenos?
¿Veo sólo las oscuridades ajenas
y las atraigo como un imán
de desgracias?
Han hecho todo mal
y han hecho mal
a quienes los querían
Pianos apolillados
Casas abandonadas
Sarcasmos
Traiciones
Objetos acumulados que esperan
un uso mejor que la desidia
Buenas intenciones
adormiladas
en las comarcas reales
de señores feudales delirantes
iracundos mandones soberbios
irónicos hirientes complicados
En la casa de mi alma
hombres sin techo
que supieron hacerse los loquitos
los comandantes de no sé qué barco
que rumbeaba hacia el naufragio
Me puse el salvavidas sin saber nadar
con las rodillas averiadas de tanto peso
y no ayudé a nadie finalmente
a salvar el tesoro del buque
Todo lo que se tenía que hundir
se hundió igual
y yo casi me ahogo
pero me salvé la vida
Estás mojada
Ya no te quiero
Oh oh oh
Esa impiedad de ver la basurita
en el ojo ajeno
y armar la tercera guerra mundial
en un segundo
y romperlo todo
Estamos mojados
de imperfección
Claro que sí
¿Quién nos querrá mojados
después de la tormenta?
Quien quiera aprender
que levante la mano
Yo retiro mi cuero
del maltrato y la huida
de la crueldad consciente o inconsciente
Yo me voy de ahí: ya no pertenezco
Yo soy un jardín
que me ha costado sangre
de mi alma
Yo soy un jardín
Y quien venga, vendrá con humildad
a mejorarlo
o a enseñarme cómo hacerlo
con sencillez
Nadie que confunda bombas con semillas
Quien quiera aprender, que aprenda
de poder bailar
de poder reír
no de observar cómo nos desangró
pacientemente
y con nuestro consentimiento
la crueldad nuestra de cada día
.
.
GUERREROS
» Imagíname;
no voy a existir si no me imaginas «.
Vladimir Nabokov
Y ahí andamos, pululando sin ser vistos
hasta que algún compañero nos reconoce
como en la película de wim wenders
reconocían los ángeles encarnados
a los que recién llegaban
Supimos del miedo
y de la duda de ser nosotros
de la duda sobre todo y todos
De cuidarnos donde no era
y no cuidarnos donde era
Anduvimos
cargando amuletos y precauciones,
Aun pareciendo andar bien
aun pareciendo que arriesgábamos
y que reíamos
algo no funcionaba
Siempre ese sello de no alcanza
en la frente
Un día
tuvimos que saltar
para cuidar la belleza
Y la red se abrió mientras saltábamos
como dicen bien
Y fuimos trapecistas, acróbatas
equilibristas
saltimbanquis
payasos tristes y alegres
Anduvimos por los tejados
como gatos en celo
Desconocimos el paisaje
o lo miramos desde un lugar al que nunca antes
habíamos llegado
Por eso todo se mostró distinto
Nos pulverizamos
Aprendimos a levantarnos
y a fabricarnos un dios
que nos enseñara a dejar de mendigar
Trabajamos mucho
porque no quisimos
resentirnos
Renegamos
de un destino sin belleza
Tiramos semillas al voleo
botellas al mar
y hoy
algo nace
Y somos como los ángeles encarnados
de wim wenders
parlanchines y ávidos
deseosos de probar todo
con nuestros labios
apostando a que el salto
nos devuelva los colores
que el saber no nos daba
Y a que alguien por la calle nos diga
¡Compañero!
con la misma alegría
Y nos acompañe a caminar
.
.
AUTORRETRATO
Dentro de mí
hay un ser milenario
que entorna sus párpados una y otra vez
en forma algo melancólica
y a veces llora,
porque sabe demasiado, quizás
de cosas
que no hubiera querido saber.
Dentro de mí
hay un ángel
que ilumina todo desde muy arriba y
sobrevuela, agradecido y eternamente joven.
Hay una adolescente
inquieta y llena de rulos
con la mirada muy verde y el cuerpo grácil
También una muchacha
que sonríe lindo, hasta con los ojos
y contagia
alegría
sin saberlo ella.
Hay una mujer regordeta que siempre se ve
más regordeta
de lo que la ven los otros,
y más fea
excepto cuando pasan los años y ella por fin dice:
¡era linda yo aquí!
y no me daba cuenta.
Y sobre todo, dentro de mí
hay una mujer que ama
con la gracia de todas ellas juntas.
Una mujer que siente
centuplicadamente
dentro de un cuerpo emocionado
que al día de hoy tiene el pelo muy canoso
más peso que antes
las rodillas algo más torpes
y, sin embargo,
canta mejor que nunca.
.
.
EXPRESIÓN DE DESEOS
nadie por favor nadie
que te dé la respuesta de cómo acomodarte esa sonrisa
que se te paralizó en la cara
de cómo hacer para que tus ojos brillen
de cómo sentir que tu voz vibra afinada con lo que siente
nadie que te ahorre todos los pasos que vas a dar
para ser artífice de tus hallazgos
raspándote los pantalones como cuando eras chico
trepándote a los árboles
o revolcándote con las olas y llenándote de arena la malla
escucharás, sí, y mucho
pero no harás caso enseguida de lo que te digan primero
y luego de lo que te digan después
y así sucesivamente
vas a ir caminando como un gran escuchador
y guardarás como un tesoro los mejores consejos
para aplicarlos a tu modo
y cuando te hayas trepado al árbol
con la ropa hecha jirones
te pondrás a reír como nunca
y cuando digo como nunca es como nunca
digo, como nunca antes
y como esto con todas las cosas que vas a estrenar
mientras aprendés
sentirás como nunca antes
y nadie te va a quitar lo bailado
porque es lo único que te vas a llevar de aquí
sabrás cómo dejar la mente en su lugar
y cómo dejarla en paz con acciones, no con ideas
te juro, te firmo que es maravilloso
aun en las horas aciagas será maravilloso
desearás con la fuerza de un torrente
desearás amar y jugar limpio y bonito
y esplender
desearás ser bailarín y cantador y algo payaso
descubrirás al fin descubrirás
en vez de saberlo todo
no sé cómo es un ángel ni sé si me interesa
lo que sé es la diferencia entre andar desencarnado
o semiencarnado
y andar vivo
y si hay un saber
que sea el del sabor de las cosas que hayas probado
así sabrás con qué sabores querés quedarte
y con cuáles no
y no será mentira la verdad
nadie por favor nadie que te diga cómo
ni a dónde
ni siquiera yo
será en algún momento indefectiblemente
la realidad trae lucidez
y la lucidez, locura
de la buena
.
.
EL AMANTE
Mi perra entiende un idioma distinto: el de mis gestos
Cada vez que sonrío, —y si me río ni digamos— ,
ella comprende que estoy contenta
y reacciona como reaccionan los niños pícaros
cuando encuentran cómplices: me gruñe,
lo que en su idioma, que yo también comprendo,
significa que hay que jugar, que hay fiesta
que hay que encender las luces y ella entonces
trae sus juguetitos en la boca. A veces no le caben
porque agarra dos juntos.
Y si bailo ¡ah! Si bailo
ella se enciende y va detrás de mí
y no queda otra que invitarla,
convidarle un extremo del juguete ese de tirar,
y mientras danzo, arrastrarla de algún modo
hacia el ritmo de la música que suena.
Mi perra es negra de toda negrura,
Despampanante, tierna.
Sabe mirarse en el espejo de la casa mientras
se aburre cuando escribo.
Sabe despatarrarse y distenderse
y hacerse la enojada y no mirarme
cuando pasó mucho tiempo sin llevarle el apunte.
Sabe olvidarse también muy bien de mí
cuando le toca estar con otros perros
y en su idioma decirse cosas locas entre gruñidos y mordisqueos,
entre corridas y acechanzas.
Me encanta que durante ese recreo yo no exista para ella
aunque la mire embelesada y me ría con sus ocurrencias
y las de sus congéneres. Mi perra también me lame
el cuello la axila y las plantas de los pies si estoy cansada
o simplemente acostada junto a ella.
Dicen los que la ven seguido que me mira con amor
y me cuesta creer que eso se note tanto.
Mi perra es hermosa, negra de toda negrura,
refulgente su pelo
oscuros sus ojos limpios,
elegante su andar y a la vez despojado de poses
cuando se pone con las patas de atrás tan extrañamente extendidas.
A veces, cuando me doy cuenta de todo esto
deseo que, blanco negro o multicolor, me mande el cielo
un amante así.
.
.
LA ANIMALIDAD QUE NOS HABITA
Sí, vamos a amarnos
vamos a amarnos intensamente
inventa un colchón de pétalos y hojas
unta con miel cada una de tus palabras y tus reacciones
antes durante y después
Ya que ambos hemos quedado espinosos
bellos rosales que se defienden
al mínimo intento de acceder a la suave dulzura de sus flores,
contémonos con miel nuestras heridas
el sitio exacto en que fuimos lastimados
cómo y cuánto nos duele aún.
Seamos pacientes con eso:
los pétalos hermosos de nuestras flores
el sol que se han tragado
las lunas que han bebido
el néctar del verano y los viajes por las olas marinas
guardémoslos para endulzar de gozo
todo lo que rodee nuestro encuentro.
Una sola espina que se saliera de su lugar
podría originar un marasmo
y saber calmarlo es también un arte.
Hasta que el suelo no esté quieto no hemos de hacer nada.
No podemos siendo seres espinados
darnos el terco y caprichoso lujo de amarnos sobre lava
sobre tierra arrasada
sobre grietas sangrantes.
Toda la quietud del suelo nos será necesaria
para desplegar nuestras alas a pleno
la cálida animalidad que nos habita
Necesitaremos un colchón de ternura
de aguas mansas y caricias lentas
emocionadas
risueñas
No nos preguntemos qué salió mal
si nos tratamos como tiernas margaritas silvestres
sin historia ni pinchazos
No seamos necios: la verdad nos necesita
unidos y desnudos
acariciando al viejo corazón para volverlo joven
lamiéndolo y curando con cada dedo evanescente
la herida primordial
Hasta que cante
