Marcelo Baez (Salta, Argentina, 1967). Periodista y comunicador institucional en el Poder Judicial de Salta. Como hombre de labor y padre de tres hijos, día y noche, señala que reserva los domingos y las fiestas de guardar para escribir poesía. Pese a su prolífica producción poética publicada a través de medios virtuales, la edición de gran parte de su obra se halla aún inédita.

Marcelo Baez: Tu todo, este mar acurrucado en mí.

EXTRAÑO SIN NOMBRE

Cuando la tenue luz de tu memoria

me alumbra

y aparezco entrando de la calle, otra vez, 

para sentarme a leer a escondidas.

Cuando me vuelvo un nombre

entre los nombres

que llegan apretados

entre tus labios

y tu mano no puede tocarme

porque soy sólo un recuerdo

entre los sueños

que te sueñan.

El olor a la madera que ardía,

el ruido de los vecinos que murieron ya

y la calle desvaneciéndose

en tus ojos

que me miran (lo sé):

extraño

sin nombre.

.

.

EN RETIRADA

Este mar

sin navíos

astillándose

contra mi orilla derecha

para que lo mire irse

por todos los horizontes

hasta ser una línea

y nada más

hasta secarse

y dejar desiertos

silenciosos

sin bruma

quebrándose

abriéndose

para que salga la palabra

esa que estaba frenada:

brote de la tierra seca

en este mar en retirada.

.

.

HASTA DONDE ESTÁN LOS ÁRBOLES

La calle pasa por debajo de la soga.

Pasa la vida

y van al laberinto

las hormigas

después 

de buscar las migas.

Podría ser carne.

Los pedazos caídos

cuando nos desnudábamos

y había sol

y hambre

y sed

y el miedo estaba intacto, 

temblando, acurrucado,

como si fuera un gato.

Mirándote sin pudor, 

cayendo

donde van las hormigas, 

llevándonos de a pedacitos

hasta donde están los árboles

y no hay ruido.

.

.

SE HAN SECADO LOS GIRASOLES

Se han secado los girasoles,

y tal vez mañana 

el sol

se caiga

marchito y sediento

en esta tierra quebrada, 

sin brotes, 

que piso ahora.

Me va a despertar

la luz cuando

me cruce

y el estrépito

de la nada

rompa

la mañana

y el dedo de Dios señale

mi mano

con la que me dediqué a tachar líneas

y nombres

hasta dejar vacío

el cuaderno

como esta tierra

misma, 

vacía, 

donde nos secamos.

.

.

UNA PUERTA ABIERTA

Se iban 

las cenizas

por el agujero negro, 

haciéndose oscuridad, 

pasado

y nada.

Se iban como los sueños

chiquitos

para volverse tierra

lejos

de aquí, 

arena de algún reloj

del mar

que se mete por las noches

en mi cama, 

por esa puerta abierta

de mi nada, 

de tu todo, 

y se vuelve este barro

que cuando despierte

será ausencia.

Marcelo Baez (Salta, Argentina, 1967). Periodista y comunicador institucional en el Poder Judicial de Salta. Como hombre de labor y padre de tres hijos, día y noche, señala que reserva los domingos y las fiestas de guardar para escribir poesía. Pese a su prolífica producción poética publicada a través de medios virtuales, la edición de gran parte de su obra se halla aún inédita. Marcelo Baez: Tu todo, este mar acurrucado en mí.