Jorge Luis Borges (Buenos Aires, Argentina, 1899 – 1986). Fue un escritor, poeta, ensayista y traductor argentino, extensamente considerado una figura clave tanto para la literatura en habla hispana como para la literatura universal. Sus dos libros más conocidos, Ficciones y El Aleph, publicados en los años cuarenta, son recopilaciones de cuentos conectados por temas comunes como los sueños, los laberintos, las bibliotecas, los espejos, los autores ficticios y las mitologías europeas; sus argumentos exploran ideas filosóficas relacionadas, por ejemplo, con la memoria, la eternidad, la posmodernidad y la metaficción. La obra de Borges ha contribuido ampliamente a la literatura filosófica, al género fantástico y al posestructuralismo, e influyó profundamente en el realismo mágico de la literatura latinoamericana durante el siglo xx.

Jorge Luis Borges: Te ofrezco las gotas de mi alma que son promesas.

II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa. 

Hay tantas otras cosas en el mundo; 

un instante cualquiera es más profundo 

y diverso que el mar. La vida es corta 

y aunque las horas son tan largas, una 

oscura maravilla nos acecha, 

la muerte, ese otro mar, esa otra flecha 

que nos libra del sol y de la luna 

y del amor. La dicha que me diste 

y me quitaste debe ser borrada; 

lo que era todo tiene que ser nada. 

Sólo que me queda el goce de estar triste, 

esa vana costumbre que me inclina 

al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

.

.

Y UNO APRENDE

Después de un tiempo uno aprende la sutil 

diferencia entre sostener una mano y 

encadenar el alma.

Y uno aprende que el amor no significa

seguridad y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos 

nos son promesas, y uno empieza a aceptar

sus derrotas con la cabeza alta y los ojos 

abiertos.

Y uno aprende a construir todos sus caminos 

en el hoy, porque el terreno de mañana es 

demasiado inseguro para planes… y los 

futuros tienen una forma de caerse a la 

mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si 

es demasiado, hasta el calor del sol quema. A 

sí que uno planta su propio jardín y decora su 

propia alma, en lugar de esperar a que 

alguien le traiga flores.

.

.

FINAL DE AÑO

Ni el pormenor simbólico

de reemplazar un tres por un dos

ni esa metáfora baldía

que convoca un lapso que muere y otro que surge

ni el cumplimiento de un proceso astronómico

aturden y socavan

la altiplanicie de esta noche

y nos obligan a esperar

las doce irreparables campanadas.

La causa verdadera

es la sospecha general y borrosa

del enigma del Tiempo;

es el asombro ante el milagro

de que a despecho de infinitos azares,

de que a despecho de que somos

las gotas del río de Heráclito,

perdure algo en nosotros:

inmóvil.

.

.

DOS POEMAS INGLESES

¿Con qué te puedo retener?

Te ofrezco pobres calles,

desesperados ocasos,

la luna de los desarrapados suburbios.

Te ofrezco la amargura de un hombre que

ha mirado largamente la luna solitaria.

Te ofrezco mis ancestros, mis muertos,

los fantasmas que los vivos han honrado en 

mármol:

el padre de mi padre muerto en la frontera 

de Buenos Aires,

dos balas atravesándole los pulmones y, 

barbudo y muerto,

fue envuelto por sus soldados en un cuero de 

vaca;

el abuelo de mi madre –que a los 

veinticuatro años–

comandó una carga de trescientos hombres 

en Perú,

ahora fantasmas sobre desvanecidos 

caballos.

Te ofrezco lo que pueda haber en mis libros,

lo que pueda haber de hombría o de humor 

en mi vida.

Te ofrezco la lealtad de un hombre que 

nunca ha sido leal.

Te ofrezco la entraña de mi ser que 

de algún modo he preservado;

el corazón central que no utiliza palabras,

ni trafica con sueños, intocado por el tiempo,

por la alegría, por la adversidad.

Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla 

vista en el ocaso,

años antes de que nacieras.

Te ofrezco explicaciones sobre ti misma, 

teorías sobre ti misma,

auténticas y sorprendentes noticias sobre ti 

misma.

Te puedo dar mi soledad, mis tinieblas, el 

hambre de mi corazón;

estoy tratando de sobornarte con la 

incertidumbre, con el peligro, con la derrota.

Jorge Luis Borges (Buenos Aires, Argentina, 1899 – 1986). Fue un escritor, poeta, ensayista y traductor argentino, extensamente considerado una figura clave tanto para la literatura en habla hispana como para la literatura universal. Sus dos libros más conocidos, Ficciones y El Aleph, publicados en los años cuarenta, son recopilaciones de cuentos conectados por temas comunes como los sueños, los laberintos, las bibliotecas, los espejos, los autores ficticios y las mitologías europeas; sus argumentos exploran ideas filosóficas relacionadas, por ejemplo, con la memoria, la eternidad, la posmodernidad y la metaficción. La obra de Borges ha contribuido ampliamente a la literatura filosófica, al género fantástico y al posestructuralismo, e influyó profundamente en el realismo mágico de la literatura latinoamericana durante el siglo xx. Jorge Luis Borges: Te ofrezco las gotas de mi alma que son promesas.