León Felipe (Tábara, España, 1884 – 1968). Poeta representante de los creadores exiliados tras la Guerra Civil, sus versos poseen un talante crítico y de lucha contra las injusticias sociales. Hijo de un notario, pasó su infancia en Sequeros (Salamanca) y en 1893 se trasladó con su familia a Santander. Tras estudiar en Madrid, ejerció de farmacéutico en varias ciudades al tiempo que trabajaba como actor para una compañía de teatro itinerante.

León Felipe: Mi vida ya no será una piedra, sino una estrella.

CÓMO HA DE SER TU VOZ

Ten una voz, mujer,

que pueda

decir mis versos

y pueda

volverme sin enojo, cuando sueñe

desde el cielo a la tierra…

Ten una voz, mujer,

que cuando me despierte no me hiera…

Ten una voz, mujer, que no haga daño

cuando me pregunte: ¿qué piensas?

Ten una voz, mujer,

que pueda

cuando yo esté contando

las estrellas

decirme de tal modo

¿qué cuentas?

que al volver hacia ti los ojos

crea

que pasé contando

de una estrella

a

otra estrella.

Ten una voz, mujer, que sea

cordial como mi verso

y clara como una estrella.

.

.

COLOFÓN

Luz…

Cuando mis lágrimas te alcancen

la función de mis ojos

ya no será llorar,

sino ver.

.

.

COMO TÚ

Así es mi vida,

piedra,

como tú. Como tú,

piedra pequeña;

como tú,

piedra ligera;

como tú,

canto que ruedas

por las calzadas

y por las veredas;

como tú,

guijarro humilde de las carreteras;

como tú,

que en días de tormenta

te hundes

en el cieno de la tierra

y luego

centelleas

bajo los cascos

y bajo las ruedas;

como tú, que no has servido

para ser ni piedra

de una lonja,

ni piedra de una audiencia,

ni piedra de un palacio,

ni piedra de una iglesia;

como tú,

piedra aventurera;

como tú,

que tal vez estás hecha

sólo para una honda,

piedra pequeña

y

ligera…

.

.

ORACIÓN

Señor, yo te amo

porque juegas limpio;

sin trampas —sin milagros—;

porque dejas que salga,

paso a paso,

sin trucos —sin utopías—,

carta a carta,

sin cambios,

tu formidable

solitario.

León Felipe (Tábara, España, 1884 – 1968). Poeta representante de los creadores exiliados tras la Guerra Civil, sus versos poseen un talante crítico y de lucha contra las injusticias sociales. Hijo de un notario, pasó su infancia en Sequeros (Salamanca) y en 1893 se trasladó con su familia a Santander. Tras estudiar en Madrid, ejerció de farmacéutico en varias ciudades al tiempo que trabajaba como actor para una compañía de teatro itinerante. León Felipe: Mi vida ya no será una piedra, sino una estrella.