Pablo Gross Herrera (Orizaba, Veracruz, México, 1997). Es abogado con especialidad en Interpretación, Argumentación y Redacción Jurídica, y cursando una especialidad en Derecho Procesal Fiscal. En 2015, fue invitado por el congreso de los Estados Unidos de América al programa Global Young Leaders Conference en las ciudades de Washington y Nueva York. Evaluador de eventos culturales y conferencista, ha intervenido en numerosos concursos y lecturas públicas de poesía en la ciudad de México y en el estado de Puebla. Es autor del libro El Discurso del Silencio (Alcorce Ediciones, 2019), y coautor de los libros Vorágine Novel (Alcorce Ediciones, 2016), Fuego Aliento (Alcorce Ediciones, 2018), y Un Latente Hallazgo (Valparaíso Ediciones, 2021). Entropía es su segundo libro como autor, y el quinto en orden de aparición.

Pablo Gross Herrera: En las calles minadas vuelco donde el verbo es carne.

EN EL PRINCIPIO ERA EL VERBO

En el principio era el verbo,

y el verbo tu carne,

y la gesticulación,

las vibraciones,

al principio de los tiempos,

la boca y el movimiento,

rosadas paredes

que encarnan al tiempo.

Segundos y minutos transformados en lustros

por acción de mi boca.

Y de mi boca los pétalos,

suave terciopelo humedecido

mares de palabras de tu verbo a mi verbo,

de la lengua a la carne,

del hecho de sentir las terminaciones

hasta donde nos dan

las cuerdas vocales

que vuelven a evocar

ese verbo.

Esas palabras del presente

que, sin prometer nada,

han logrado la máxima transfiguración;

y de tu carne en carne,

que viene en pares cual puerta,

la premisa mayor se encuentra

subyugada a la menor y se separan,

dejando lugar a conclusiones

de la coordinación entre sístole y diástole

que se encuentran

cuando el verbo es carne.

.

.

CUANDO TODO DEJA DE TENER SENTIDO

Cuando todas esas veces,

las risas, los viajes,

los amores, los orgasmos,

los sueños y los logros,

las noches, los desvelos,

las interminables caminatas en parajes nublados,

las cicatrices, llagas rampantes que revientan al rozar

las manos ungidas en santos óleos,

han llegado a ser nulificadas

por el candor del cobarde que enciende mareas rojas

para no nadar.

Y, de repente,

da lo mismo construir una casa

que reducirla a cenizas,

así como es lo mismo recordar

tragedias y comedias

de libros empolvándose en estanterías.

Quisiese hallar un sentido a todo esto,

pero luego está el ruido que recorre las calles

y alimenta las avenidas

señalando tan sólo la fragilidad de la existencia.

Esa condicionalidad de percatarse

que es tanta la futilidad en el ser

que hemos de buscar sentidos y propósitos

para el accidente de estar vivos.

¿Por qué somos lo que no descartamos que somos?

Cuando todo deja de tener sentido,

pienso en Heráclito y Parménides como uno solo,

y de repente,

ambos se vuelven tan absurdos

como aquella causa incausada

que ha decidido ser promotora

del más ridículo de todos los beneplácitos:

Esa estúpida y hermosa coincidencia

de estar aquí y ahora.

.

.

KN-95

Te escribo a ti, hombre del pasado.

A ti, que creíste poder escribir

todos los versos del mundo

recluido entre cuatro paredes.

A ti, que tuviste la dicha de respirar con los pulmones,

y que los coágulos nunca fueron problema,

pues ese aire circulaba sin máquinas

conectadas al dorado filo

de la vida que se acaba.

A ti, que ignoraste sistemáticamente los números

que alguna vez fueron personas,

cuyas metas y sueños

terminaron entre cobijas y blancas mascarillas.

No puedo hacer más que escribirte a ti,

pues en esa mente atarantada

en la sala de televisión

te sentiste un héroe por dejar de transitar

estas calles desiertas,

-porque tú pudiste hacerlo-.

Y no te culpo:

no es culpa de nadie.

Es sólo el sinsentido

rodeando las avenidas,

levantando cuerpos,

señalando las cifras

de quienes no fueron tan afortunados

como lo fuiste ayer.

Así, rondando un planeta de absurdos

como absurda es la vida

cuando se sopesa su fragilidad.

Respira, que el mundo no se ha acabado.

Sólo respira.

.

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DE LOS VERDES PASTOS

De los verdes pastos

en parajes calmos,

me muevo entre dorados verduzcos.

Caen las hojas y crujen a mi paso;

sólo la selva puede escucharme.

Con salvaje furia

y tímida soltura,

me vuelco al origen,

a la causa primera

divina creación,

cambiante elemento

dueño del todo.

Y así,

en calmos parajes

de verdes variados,

donde se clama la unidad

la más primera reminiscencia

de los húmedos inicios,

transito taciturno

de vuelta al origen,

al lugar donde todo nace

y a donde todo vuelve.

.

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EL OMBLIGO DE LA LUNA

Nosotros, hijos de la Luna,

en cuyo ombligo encontramos el regocijo de una tierra,

las palpitaciones del centro vivo.

Nosotros, que en libertad transitamos

con manos abiertas y pechos desnudos,

y nuestro único escudo era la franqueza en las palabras:

recalcitrante ironía de la memoria

cuando el caos se ha convertido en la nueva monotonía.

Entre huestes de nuestros hermanos, hemos muerto por fuego amigo;

transitamos desnudos hacia las palmas abiertas de nuestro verdugo.

Los campos se pintan de carmesí;

hay más balas sembradas que hortalizas,

las calles son campos minados.

No hay refugio seguro en esta tierra caníbal.

Las keres se han apoderado del destino de mi gente.

Los pechos abiertos dejaron de ser metáfora.

La libertad en que transitábamos

se ha visto mermada

por las palpitaciones de adrenalina

al no saber si regresaremos a casa.

En el ombligo de la Luna

sobrevivir

se ha vuelto un acto sublime de valentía.

Pablo Gross Herrera (Orizaba, Veracruz, México, 1997). Es abogado con especialidad en Interpretación, Argumentación y Redacción Jurídica, y cursando una especialidad en Derecho Procesal Fiscal. En 2015, fue invitado por el congreso de los Estados Unidos de América al programa Global Young Leaders Conference en las ciudades de Washington y Nueva York. Evaluador de eventos culturales y conferencista, ha intervenido en numerosos concursos y lecturas públicas de poesía en la ciudad de México y en el estado de Puebla. Es autor del libro El Discurso del Silencio (Alcorce Ediciones, 2019), y coautor de los libros Vorágine Novel (Alcorce Ediciones, 2016), Fuego Aliento (Alcorce Ediciones, 2018), y Un Latente Hallazgo (Valparaíso Ediciones, 2021). Entropía es su segundo libro como autor, y el quinto en orden de aparición. Pablo Gross Herrera: En las calles minadas vuelco donde el verbo es carne.