Gestor cultural, poeta, académico y director del Festival Internacional de Poesía de Tecoh, Yucatán, con gusto por la literatura, sociología, filosofía y política; Alejandro Rejón Huchin, nos platica sobre su trayectoria, no solo como gestor cultural, sino también de sus comienzos en el mundo literario como poeta. Nos habla de los problemas que enfrenta Yucatán hoy en día, desde una perspectiva social, cultural, económica, política e incluso artística.
Entrevista: Michelle Tishman
14 de junio, 2024
¿Qué es para ti la cultura, Alejandro?
Para mí la cultura es esa representación que puede ser simbólica o material, de las identidades de diversas poblaciones humanas, en una delimitada zona geográfica. Por ejemplo como Yucatán, que tiene una cultura que es una mezcla entre lo prehispánico lo maya, que son los pueblos originarios, y ahora tenemos una cultura muy sincretizada.
Mencionas el sincretismo… ¿crees que nos ha enriquecido como cultura o que ha sido algo negativo para el país?
Creo que ha sido positivo porque, finalmente, si nosotros vemos la historia de la cultura o la historia en general de la humanidad, siempre ha habido diálogo e intercambio y siempre ha sido muy evolutiva la forma en la que nosotros construimos nuestras ideologías, nuestras formas y nuestras expresiones sociales. Entonces en ese sentido, el hecho de que otras culturas vengan y aporten a la cultura que se está dando digamos dentro de una determinada zona geográfica, te genera un diálogo que finalmente termina aportando elementos nuevos. Al final del día, lo que siempre se ha buscado en estas mezclas, en estos sincretismos, es que haya siempre un respeto mutuo.
¿Qué rol ha tenido en tu vida personal, este acercamiento con la cultura?
Significa mucho. La cultura no solamente me ha dado la identidad de lo que ahora soy y un sentido de vivencia que me ha acompañado desde chico, sino que me ha dado la oportunidad de poder trabajar en favor justamente de ese intercambio cultural. Para mí el hecho de fomentar la cultura ha sido algo esencial.
Mencionas que Yucatán merece más difusión cultural. Cuéntame un poco más sobre esto.
La cultura es tan necesaria, tan bella y tan presente en nuestra vida diaria, que muchas veces pareciera que nos olvidamos realmente de qué es la cultura. Me refiero a que estamos viviendo en una época posterior, yo diría, al posmodernismo, donde se ha puesto de moda dentro de las agencias culturales, el hecho de fomentar una cultura falsa. Una idealización falsa de lo que es una cultura que se adapte a una cosmovisión por así decirlo, del ojo del turista. Entonces, en vez de fomentar realmente una cultura originaria, auténtica y esencial; se proyecta una cultura totalmente falsa que se comercializa y cosifica
A lo largo de este camino, has juntado la parte literaria con la cultural. ¿Cómo llegaste a esta combinación?
Siempre admiré mucho a la literatura. Pero pensé, hay que ir más allá de la literatura, y ahí fue cuando me topé con el concepto de cultura. Me gustó mucho cuando hice mi primer mi primer evento cultural, darme cuenta de que estoy fomentando literatura, artes, expresiones culturales, que de algún modo, dejó a algunas personas con un buen sabor de boca, aprendieron algo nuevo, incluso niños que todavía están descubriendo las letras mexicanas o las expresiones de su propia localidad. Para mí fue muy hermoso
Comentas que trabajas desde la academia, desde la gestión cultural y también el formato de políticas públicas. ¿Cómo juntas estos tres ángulos en tu búsqueda por una mejor difusión cultural?
En el cargo que tengo como jefe del departamento de difusión cultural de la universidad donde estudié, tengo que hacer programas que justamente puedan convivir entre lo académico y lo público. Muchos de los programas culturales que se hacen en las universidades no tocan puertas del todo en el ámbito privado y en el ámbito de la administración pública, y yo justamente lo que busco es que, porque la cultura es amplia, tengamos la participación de esta. La gestión cultural no puede mantenerse sin la administración pública, porque, seamos realistas, vivimos en un país en donde los recursos para este rubro vienen generalmente de esta administración.
Has hecho algunas publicaciones como poeta… Cuéntame, ¿qué te brinda como persona escribir poesía y el estar en contacto con la literatura?
Para mí, la literatura es la búsqueda de nuestro sentido a la finitud. Por qué lo digo así… nosotros somos seres finitos, nos vamos a morir un día, estamos ante muchísimos problemas sociales, enfermedades..; entonces una forma de encontrarle sentido a la finitud y de hacer de la finitud una infinitud, es mediante la literatura. A través de la palabra tú buscas un sentido a tu vida diaria, buscas darle un sentido más allá de lo superficial. La poesía te encamina a que tú le des un sentido teleológico a tu vida… yo creo que la poesía para mí es encontrar un sentido teológico a mi vida diaria, a través del sentimiento.
¿Dirías que tanto la cultura como la literatura, son indispensable en nuestras vidas?
Claro, como lo dice esta frase famosa filosófica, primero pienso, luego existo. Todo lo que tenemos plasmado en nuestra realidad, primero se pensó, entonces nuestra identidad no tendría ningún sentido, nuestra materialidad no tendría ningún sentido, si no tuviéramos una representación.
La literatura, por otro lado, es básica, indispensable; desde la letra de una canción que tú escuchas en tu vida diaria o desde un bolero o algún verso que te reconforte durante un momento complicado… Es tan indispensable como el hecho de que nosotros estamos hechos de sentimientos y somos una carne siempre agolpada al mundo.
¿Qué te gustaría, Alejandro, ver en el futuro Yucatán?
A mí me gustaría un futuro de Yucatán donde se dé como prioridad el apoyar a las culturas originarias que tanto lo necesitan, en este caso la Maya. Estamos en un Yucatán convulso donde importa más para la mafia inmobiliaria vender 100 casas y destruír los bosques y la selva, que fomentar la lengua Maya. Me gustaría un Yucatán en el que se priorice realmente a la cultura, en el que se priorice también al verdadero yucateco que yo diría que para mí, es el marginado. No puedes pensar en en construir una gran urbe si estás marginando a las personas originarias. Si los ricos se hacen más ricos y los pobres se hacen más pobres. Ese es el Yucatán que me gustaría ver.
