Amor entre las sombras: los versos de Demri Parrott y Layne Staley

En la historia de la cultura popular existen ciertos vínculos que trascienden la anécdota biográfica para convertirse en metáfora de una época, en cifra de sus contradicciones más profundas. La relación entre Demri Lynn Parrott y Layne Thomas Staley pertenece a esa categoría de uniones que la música, literatura y el arte en general, han explorado desde siempre, el amor como territorio liminal, como umbral entre la creación y la autodestrucción.

Demri Parrott, nacida en 1969 en Seattle, encarnó con intensidad el espíritu de una generación que buscaba la belleza en los márgenes. Modelo de vocación y figura magnética dentro de los círculos contraculturales de la ciudad, su presencia era descrita por quienes la conocieron como una anomalía luminosa, una sensibilidad fuera de lugar en el mundo, o acaso demasiado dentro de él. Layne Staley, por su parte, erigió desde la voz una de las obras más desgarradoramente honestas del rock alternativo y el grunge de los noventa. Como vocalista de Alice in Chains, Staley no cantaba desde la distancia de la metáfora, sino desde la carne viva de la experiencia; su arte era inseparable de su padecimiento.

Ambos encontraron en la heroína -demonio que asechó a tantos artistas durante aquella época- ­­­no solo una adicción, sino un lenguaje compartido, una forma oblicua de habitar un mundo que sentían demasiado ruidoso o demasiado indiferente. Demri murió el 29 de octubre de 1996, a los veintisiete años, consumida por una endocarditis que fue, en última instancia, consecuencia de años de consumo. Layne sobrevivió apenas seis años más a un mundo sin ella, replegándose progresivamente en un silencio que la música ya no podía romper. Su familia, sus compañeros de Alice in Chains y demás músicos trataron de rescatarlo de aquel abismo; él, simplemente, se dejó ir de este mundo a cuentagotas. Layne fue hallado sin vida el 5 de abril de 2002 en su apartamento de Seattle, a los treinta y cuatro años. Fue hallado con la tibia iluminación de un televisor encendido, su gato que no dejaba de maullar, quizás resistiendo durante días al hambre, y él, con el cuerpo comenzando entrar en fase de descomposición. Murió solo en medio del silencio de una sociedad.

Presentamos a continuación tres poemas de Demri y tres poemas de Layne, para recordarle al mundo que no sólo fueron las adicciones las que unieron a este amor de los noventa, fue la música y también la poesía que escribieron juntos o individualmente, durante sus días de mejor luz y peor penumbra.

Las versiones en castellano de los siguientes poemas fueron traducidos de los originales en inglés, y recuperados de fotografías que contienen hojas sueltas, notas o fragmentos que dejaron Demri Parrott y Layne Staley tras su muerte.

Quizás, el ejercicio profundo de lectura de estos poemas, que nos devuelva a los días de Demri y Layne, sea leer estos poemas con la mítica canción de Nutshell de Alice in Chains como soundtrack (https://www.youtube.com/watch?v=G23iLGhh9lo) . Los dejamos entonces, con estos seis poemas.
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Texto y versión en español: Javier Gutiérrez Lozano

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Dermi:

Los años felices fueron pocos

y el tiempo tan breve como una gota de rocío.

Eres la eternidad.

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Ninguno es todavía, todos son uno solo.

No seré atrapada por el desespero,

porque del propio desespero

muchos florecimientos resurgen.

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El mañana es un sueño.

El ayer se ha ido.

El hoy es ahora mismo.

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Layne:

La realidad

asesinándote.

La luz del sol

luce siniestra sobre la pared.

Reina del rodeo,

no puedo tenerte.

Soy un parásito social.

No puedo recordar.

Mar de tristezas…

Cuento de hadas…

Un conductor de taxi.

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Dentro de mi sueño

hay vientos que soplan cálidos.

Silbando,

sólo en mis sueños,

soplando, soplando, so plan do, s  o  p  l  a  n  d  o,

No más…

Un sueño es mi realidad.

Despierta. Despierta.

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Redescubriendo la inocencia y la humildad.

Mi viaje siempre comienza aquí,

pero parece que siempre me arrojan

un poco más lejos cada vez,

acercándome a un destino mejor,

en vez de esta tragedia ya escrita

con un nombre mal escrito.