Alda Merini (Milán, Italia, 1931 – 2009). Fue escritora y poeta. Publicó a edad muy temprana, con sólo quince años, gracias a la protección de Giacinto Spagnoletti, que fue quien descubrió su talento artístico. En 1953 aparece su primer volumen propio de poemas, La presenza di Orfeo. En 1955 publica Nozze Romane (Bodas romanas) y Paura di Dio (Miedo de Dios). Este mismo año nace su primera hija, Emanuela. Alda dedicará al médico que cuidó de su niña, Pietro De Paschale, la selección de versos Tu sei Pietro (Tú eres Pedro) que se publicó en 1961.

Alda Merini: Los poetas ven a Dios en la flor de su lengua.

HUIDA DE LOBA

A quien me pregunta

cuántos amores he tenido

le respondo que mire

en los bosques para ver

en cuántas trampas ha quedado

mi pelo.

.

.

AHORA QUE VES A DIOS

Si tú callas

más allá del mar

si tú conoces

el ala del Ángel

si tú dejas la madre tierra

que te ha devastado tanto

ahora puedes decir

que está la tierra del pobre

la tierra del poeta

toda ensangrentada por la soledad

y ahora que ves a Dios

reconoces en ti mismo

la flor de su lengua.

.

.

LOS POETAS TRABAJAN DE NOCHE

Los poetas trabajan de noche

cuando el tiempo no apremia sobre ellos,

cuando calla el ruido de la multitud

y finaliza la tortura de las horas.

Los poetas trabajan en la oscuridad

como los halcones nocturnos o los ruiseñores

del dulcísimo canto

que temen ofender a Dios.

Pero los poetas —en su silencio—

hacen más ruido

que una dorada cúpula de estrellas.

Alda Merini (Milán, Italia, 1931 – 2009). Fue escritora y poeta. Publicó a edad muy temprana, con sólo quince años, gracias a la protección de Giacinto Spagnoletti, que fue quien descubrió su talento artístico. En 1953 aparece su primer volumen propio de poemas, La presenza di Orfeo. En 1955 publica Nozze Romane (Bodas romanas) y Paura di Dio (Miedo de Dios). Este mismo año nace su primera hija, Emanuela. Alda dedicará al médico que cuidó de su niña, Pietro De Paschale, la selección de versos Tu sei Pietro (Tú eres Pedro) que se publicó en 1961.Alda Merini: Los poetas ven a Dios en la flor de su lengua.