Amado Nervo (Tepic, Nayarit, México, 1870 - 1919). Fue uno de los grandes representantes de la literatura modernista latinoamericana. A diferencia de sus contemporáneos, que cultivaron una obra en la que destacaban el dolor y la melancolía, optó por privilegiar una mirada positiva hacia la vida. El poeta mexicano destacó con una producción en la que predominan la búsqueda de la espiritualidad, la reflexión sobre la existencia, la naturaleza y el amor.

Amado Nervo: Se extingue el día delante de tus pasos injustos.

EN PAZ

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,

porque nunca me diste ni esperanza fallida,

ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,

fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:

cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:

¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;

mas no me prometiste tan sólo noches buenas;

y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.

¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

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EL DÍA QUE ME QUIERAS

El día que me quieras tendrá más luz que junio;

la noche que me quieras será de plenilunio,

con notas de Beethoven vibrando en cada rayo

sus inefables cosas,

y habrá juntas más rosas

que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas

irán por las laderas

saltando cristalinas

el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos

resonarán arpegios nunca jamás oídos.

Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras

que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,

luciendo golas cándidas, irán las margaritas

por montes y praderas,

delante de tus pasos, el día que me quieras…

Y si deshojas una, te dirá su inocente

postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!

Al reventar el alba del día que me quieras,

tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,

y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,

florecerán las místicas corolas de los lotos.

El día que me quieras será cada celaje

ala maravillosa; cada arrebol, miraje

de «Las Mil y una Noches»; cada brisa un cantar,

cada árbol una lira, cada monte un altar.

El día que me quieras, para nosotros dos

cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.

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IDENTIDAD

El que sabe que es uno con Dios, logra el Nirvana:

un Nirvana en que toda tiniebla se ilumina;

vertiginoso ensanche de la conciencia humana,

que es sólo proyección de la Idea Divina

en el Tiempo…

El fenómeno, lo exterior, vano fruto

de la ilusión, se extingue: ya no hay pluralidad,

y el yo, extasiado, abísmase por fin en lo absoluto,

¡y tiene como herencia toda la eternidad!

Amado Nervo (Tepic, Nayarit, México, 1870 - 1919). Fue uno de los grandes representantes de la literatura modernista latinoamericana. A diferencia de sus contemporáneos, que cultivaron una obra en la que destacaban el dolor y la melancolía, optó por privilegiar una mirada positiva hacia la vida. El poeta mexicano destacó con una producción en la que predominan la búsqueda de la espiritualidad, la reflexión sobre la existencia, la naturaleza y el amor. Amado Nervo: Se extingue el día delante de tus pasos injustos.