PARAÍSO
I
Quiero que tus manos
desmoronen mi piel
pedazo a pedazo
de poco en poco
fundir mis dedos
en tus vértebras
besar tu nombre
hacerme migajas
mientras desnudas
tu conciencia
y te conviertes
en un Ser infinito.
.
.
II
Fijarás en mí tus manos
y el olor a pan;
el pan que alimentó
a tu padre inválido
aquel que se ha cansado
de la promiscuidad
de nuestros cuerpos
esta fricción inagotable
que ahora se gotea
entre mis piernas.
.
.
III
Ningún paraíso sustituye
la delicia de este fruto
que has plantado en mi boca.
.
.
IV
Cuando hace frio
te enredas a mi cuello
y se reseca esta carne:
ahí, se reescribe el mito
con la aproximación
de dos cuerpos
cuya fuerza mata.
.
.
V
Desde lo profundo del abismo
volveré para besar tu canto.
.
.
ESTUVE TANTOS AÑOS AQUÍ DENTRO
I
Mi cuerpo un tendedero
un día que no termina
diez noches mordiendo siempre
la misma almohada
dos piernas y dos brazos
sólo eso
la respiración de mis padres
sobre la nuca
tu amor que no sé
si me hechizó o me maldijo
un año durmiendo
catorce horas seguidas
¿Esto ya lo viví o fue un sueño?
No termino nunca de entenderlo
¿Cuándo fue que dejé de amar?
.
.
II
Mi herida es una llaga
que ya no tiene remedio.
.
.
III
Éramos dos luces alumbrando
el interior de un cuarto vacío
dos seres solitarios
que vagaban de un lado a otro
en un semicírculo interminable.
