Angye Gaona (Bucaramanga, Colombia, 1980). Ha publicado “Nacimiento volátil” con ilustraciones de Natalia Rendón, en 2009, “Comentario sobre el carácter radical” (2015), la plaquette “Antes de la abolición” ilustrada por ella misma (2021) y “Trabajo al día” (2022). De este último hacen parte los poemas que aquí se incluyen. En la actualidad, estudia la relación entre poesía y tecnología en la Maestría en Comunicación de la UNAM.

Angye Gaona: La vida intenta con el canto llamar la atención ante nadie.

COMPRAVENTA

Ellos tenían siempre la cosecha más roja.

Marosa di Giorgio 

Célebres las madres que entregaron 

vistosos pececitos de oro a cambio 

de ramas para sostener pichones. 

Los pececitos remontaron el tiempo 

y se mezclaron con otros tesoros 

en las estanterías de la usura. 

Las madres por fin se desprendieron de 

lo que las comprimía en el dolor 

y fueron declaradas patrimonio. 

Los pichones desarrollaron un reino 

que no exige vida crediticia 

para moverse libre bajo el sol.

.

.

PROPIEDAD DE PREDADOR

…y no poseíamos nuestro corazón. 

Juan Gelman

He mirado de frente al propietario 

Ahora sé que lo suyo es solo un show 

Veo en él la pesadumbre del delito 

Quiere hacer parecer como que no 

Sin duda le hace falta algo de sol 

Un paseo por las riberas del río 

El abrazo de los gérmenes en la estación 

Ese aire de grandeza no le dura 

Hay gato encerrado en ese rictus 

Acaso lo único suyo sea una trampa

.

.

PROPIEDAD DE NADIE

(CANTO IMPRODUCTIVO)

Se ponen cosas en marcha 

sin ocuparse de cómo hacer que se detengan. 

Samuel Beckett 

Alabado seas tú, Nadie. 

Paul Celan

Lo que pretende el pino no lo sé. 

Luis Vidales

Veo caer los huevos de las generaciones 

en el pavimento del tiempo 

y el milagro 

el aleteo 

las enredaderas 

continúan su incesante producción 

Nadie se ocupa de los hijos perdidos 

de su majestad 

su alteza naturaleza 

adherida a la verdad 

como la carne a los huesos 

Nadie 

Para nadie sucede el esplendor 

de los majestuosos jardines 

que en cada cumbre disponen 

su gélido oleaje 

Nadie se conmueve con la presa 

recién nacida amenazada 

por depredadores 

intemperie 

escasez 

Nadie riega las malezas entre las piedras 

pulidas por el viento a petición de nadie 

Una aparente indiferencia campea 

junto a los insectos voladores 

ocupados en fertilizar flores 

sin que ninguno de ellos lo procure 

No me llamaré a explicarlo 

ni habrá yo que haga valer una ridícula voz 

en mitad de la escena 

hilarante de las eras 

en sucesiva 

persistente continuación 

Menos cuando no tengo ni la certeza de cuándo fue 

mi primera aparición 

y de oídas 

me llevan a suponer mis orígenes 

pero 

no me fío 

El hecho es que me surgen las palabras 

y las preguntas 

con una fuerza parecida 

a la que llama a la cópula 

Una fuerza que no usa freno ni delata pudor 

Cada idea se dispara y se disipa 

inconsulta 

irreverente 

como las esporas 

¡Qué enigmática algarabía! 

La vida que poseo 

intenta con mi canto 

llamar la atención 

ante nadie 

Una fotografía de una maga muerta 

me recuerda que pronto 

iré más adentro en el misterio 

donde quizá se dupliquen 

las inexplicables hazañas de nadie 

mientras me descubro dibujando espirales 

o abriendo desprevenida las extremidades 

para cazar al viento 

Quisiera permanecer en esos momentos 

de conciencia vacía de mí 

pero vuelvo a percatarme de que hablo 

para nadie 

en las afueras de la nada 

a donde nadie me trajo 

Insisto en escucharlo todo 

verlo todo 

organizarlo todo 

como si fuera cuestión de esfuerzo 

el descubrimiento de la cara de nadie 

tras los velos 

Hago taxonomías en la cara del azar 

Pretendo una última actualización 

en frente de lo que llamo Sol 

de pie sobre lo que me han dicho que gira 

pero no me consta 

y permanezco 

en contemplación de la luna 

tan hermética como la vida  

Quién pondría en duda que nos azota la suerte 

como si un pacto 

con fuerzas especiales 

nos proveyera 

de leche 

sumándonos enigmas 

en esta cuenta larga 

de sinrazones fugaces 

que nos atacan de principio a fin 

Por cierto no existe un aquí y un allá 

ni un arriba ni un abajo 

ni el poderoso ni el despojado 

ni antes ni después 

así insistan los interesados 

Nos hemos dado a la idea 

de que alguien puso en marcha 

el curso de auroras interminables 

y activó la manía giratoria de las estrellas 

pero bien pudo haber sido nadie 

porque a nadie le consta 

Quisiera afirmar por ejemplo 

el lenguaje es un organismo 

con una única raíz 

como el código genético 

Prefiero la duda 

sobre estas y otras materias 

pues está visto que los organismos se multiplican 

como los círculos de las hadas 

sin el cuidado de nadie 

No más oráculos y no más teorías 

No preguntarse más por qué 

No preguntarse más por 

No preguntarse más 

No preguntarse 

Mas como es tradición en este absurdo 

delicioso 

círculo vicioso 

vuelven las preguntas como hierba mala 

Vuelven las preguntas que hay que aceptar 

acto reflejo de la conciencia 

y tras ellas vienen las respuestas 

el gran atrevimiento 

He visto a las gentes tropicales seducidas por la música 

levantarse a bailar a los noventa 

cuando una melodía las arranca de las sillas 

Así somos presa fácil de la seducción de las preguntas 

Llevamos al cosmos contra las cuerdas 

a punta de preguntas necias 

envalentonados damos algunos golpes 

algunas respuestas se desprenden 

de la cara de nadie 

Apresúrate 

que cruza la creación 

en su danza del plusvalor 

para nadie 

o retrásate 

que cruza igual 

el indiferente rostro de nadie

Angye Gaona (Bucaramanga, Colombia, 1980). Ha publicado “Nacimiento volátil” con ilustraciones de Natalia Rendón, en 2009, “Comentario sobre el carácter radical” (2015), la plaquette “Antes de la abolición” ilustrada por ella misma (2021) y “Trabajo al día” (2022). De este último hacen parte los poemas que aquí se incluyen. En la actualidad, estudia la relación entre poesía y tecnología en la Maestría en Comunicación de la UNAM. Angye Gaona: La vida intenta con el canto llamar la atención ante nadie.