ANTES QUE NADA
Antes que nada, amigo,
escucha el transcurrir de las montañas. Antes
de que tu lengua muestre saliva de decir
y por tanto se olvide mencionar los pájaros
detrás del arco iris, la textura especial
que tienen las mejillas de las flores, el peso
del zumbido de una abeja cuando silban los trenes
de la imaginación en esa cercanía
que se aleja y que vuelve.
Antes que nada,
ocurra dentro o fuera, en el zaguán del sitio,
entre la luz, la sombra donde los pies se limpian
los que llegan en paz a tu morada.
Antes que nada,
entre lo que has pensado y la tímida dicción
de cada pensamiento y el ardid que supone
guardar la guinda roja para ti y la encuentre
algún día podrida y azul en los pasillos
el ascua mortecina de una luna cualquiera.
Antes que nada, amigo,
mira la gran montaña con los ojos cerrados
y córtale la lengua a ése que se mira
en el espejo blanco de la bruma y pregunta
cuál es la más hermosa de todas las palabras.
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TALLER DE POESÍA 13
Lo peor es fingir que vas por una calle
y llevas en el lápiz tus paseos marítimos,
tus nubes de algodón, las metáforas hueras
y el carnet de nonato de dante con minúscula
o de un rimbaud de orquesta que verlaine asesina.
Lo peor de este asunto es
que olvidas el retruécano de Ida Vitale &
te sientas a la orilla de las cosas aunque no resplandezcas
& vendes hasta el píloro para que el perro
te lama con sonrisa de amo y no te queda
la mínima objeción cuando espantas al perro
para asumir su rabo.
Eso es lo peor,
no lo pésimo.
Ahora empieza tú a no decirlo,
chucho de mis sentidos. Ládrales a los torpes
que van por esta calle como si hubieran muerto.
(inédito)
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SPREE
El río viene en sentido contrario,
es un turbio palíndromo de humo y multitud
siempre en metamorfosis.
El río desde el espejo del vagón dice:
EinNegermitGazellezagtimRegennie,
bajo la lluvia, un negro con la gacela
no vacila jamás 0—pellizco de conciencia
o necio desviarse—.
Sin embargo,
anagrama es la gota en la toga del cielo
sobre tu pelo rojo. Así te amo,
muchacha de mis íntimas almonedas,
en la corriente alterna del ferrocarril,
en el agua del río del destiempo.
Así te añoro, abogada o temblor
de una lluvia de añicos boreales.
Un Fénix picotea
en los rieles de U-Bahn.
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VIEJO ANIMAL
Crujen las articulaciones del
efímero animal que baja y nadie
ve, moviendo el rabo
entre la multitud que camina
o se sienta y extiende como un biombo
el diario. Crujen como si una avispa
se fuera a hospedar en el tembleque
de las taladradoras. Y nadie escucha
esa voz supurando
dentro de cada cual. Cada amargura
está servida: mucha azúcar
en tan poco café. Pero, a veces,
al fondo de la taza, se refleja
el viejo rostro de animal que somos.
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TIERRA MÍA
Dale forma a este cuerpo, tierra mía,
El barro, el polvo, el mineral,
el hombre, la mujer, las bestias,
las manos, las pezuñas, lo que repta,
lo que camina, lo que nada, que vuela,
que se evapora, que ama, que muerde,
que acaricia. El hollín,
el feldespato, el cuarzo, la mica,
el barro, el polvo, el hueso, acaso el alma,
los conceptos y axiomas, lo inasible,
lo que procede de los mil demonios,
la tierra donde yaces, la tierra que hiciste tuya,
la tierra donde pones los pies y te da forma
para tocar el cielo.
