Charles Bukowski (Andernach, Alemania, 1920 – 1994). Fue un escritor de relatos, novelista y poeta estadounidense nacido en Alemania. Representante del realismo sucio y considerado como un “poeta maldito”, debido a su excesivo alcoholismo, pobreza y bohemia. En 1969 decidió dedicarse en exclusiva a la escritura gracias a la confianza mostrada por su editor John Martin. Su primera obra, Cartero, fue publicada ese mismo año. A esa novela seguirían otras tan famosas como Factótum, Hollywood o Pulp. También destacan en su haber numerosas antologías como La máquina de follar o Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, además de las recopilaciones de sus artículos en prensa como Lo que más me gusta es rascarme los sobacos.

Charles Bukowski: Cuanto más entiendes, el amor suele ser intolerable.

EL CORAZÓN QUE RÍE

Tu vida es tu vida.

No dejes que sea golpeada contra la húmeda sumisión.

Mantente alerta,

hay salidas,

hay una luz en algún lugar;

puede que no sea mucha luz,

pero vence a la oscuridad.

Mantente alerta,

los dioses te ofrecerán oportunidades:

Conócelas,

tómalas…

No puedes vencer a la muerte, 

Pero puedes vencer a la muerte en la vida, a veces,

y, mientras más a menudo aprendas a hacerlo,

más luz habrá.

Tu vida es tu vida.

Conócela mientras la tengas.

Tú eres maravilloso.

Los dioses esperan para deleitarse

en ti.

.

.

YO

Las mujeres no saben como amar,

ella me dijo.

Tú sabes como amar,

pero las mujeres sólo quieren

parasitar.

Yo lo sé porque soy una

mujer.

Jajaja, reí.

Así que no te preocupes por tu ruptura

con Susan

porque ella tan sólo buscará a alguien más

a quien parasitar.

Conversamos un rato más,

luego me despedí.

Corté,

fui al water y

me pegué una buena cagada

pensando fundamentalmente, bueno,

todavía estoy vivo

y aún tengo la habilidad de expulsar

desechos de mi cuerpo

y poemas.

Y mientras eso siga sucediendo

tendré la habilidad de manejar

traiciones,

soledad,

pellejos,

gonorrea

y los reportes económicos en la

sección de finanzas.

En eso

me paré,

me limpié,

tiré la cadena 

y luego pensé:

es verdad:

yo sé cómo

amar.

Me subí los pantalones y caminé

hacia la otra habitación.

.

.

¿ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR?

Si no te sale ardiendo de dentro,

a pesar de todo,

no lo hagas.

A no ser que salga espontáneamente de tu corazón

y de tu mente y de tu boca

y de tus tripas,

no lo hagas.

Si tienes que sentarte durante horas

con la mirada fija en la pantalla del ordenador

o clavado en tu máquina de escribir

buscando las palabras,

no lo hagas.

Si lo haces por dinero o fama,

no lo hagas.

Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,

no lo hagas.

Si tienes que sentarte

y reescribirlo una y otra vez,

no lo hagas.

Si te cansa sólo pensar en hacerlo,

no lo hagas.

Si estás intentando escribir

como cualquier otro, olvídalo.

Si tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,

espera pacientemente.

Si nunca sale rugiendo de ti, haz otra cosa.

Si primero tienes que leérselo a tu esposa

o a tu novia o a tu novio

o a tus padres o a cualquiera,

no estás preparado.

No seas como tantos escritores,

no seas como tantos miles de

personas que se llaman a sí mismos escritores,

no seas soso y aburrido y pretencioso,

no te consumas en tu amor propio.

Las bibliotecas del mundo

bostezan hasta dormirse

con esa gente.

No seas uno de ellos.

No lo hagas.

A no ser que salga de tu alma

como un cohete,

a no ser que quedarte quieto

pudiera llevarte a la locura,

al suicidio o al asesinato,

no lo hagas.

A no ser que el sol dentro de ti

esté quemando tus tripas, no lo hagas.

Cuando sea verdaderamente el momento,

y si has sido elegido,

sucederá por sí solo y

seguirá sucediendo hasta que mueras

o hasta que muera en ti.

No hay otro camino.

Y nunca lo hubo.

.

.

A LA PUTA QUE SE LLEVÓ MIS POEMAS

Algunos dicen que debemos eliminar del poema 

los remordimientos personales, 

permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero 

¡Por Dios! 

¡Doce poemas perdidos y no tengo copias! 

¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores! 

¡Es intolerable! 

¿Tratas de joderme como a los demás? 

¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente 

lo sacan de los dormidos y borrachos pantalones enfermos en el 

rincón 

La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 

cincuenta, 

pero mis poemas no. 

No soy Shakespeare,

pero puede que algún día ya no escriba más, 

abstractos o de los otros; 

siempre habrá dinero y putas y borrachos 

hasta que caiga la última bomba, 

pero como dijo Dios, 

cruzándose de piernas: 

«Veo que he creado muchos poetas 

pero no tanta poesía”.

.

.

LA SENDA DEL PERDEDOR

Los odié. Odié su belleza, su juventud sin problemas, 

y mientras los miraba danzar a través de los remansos de luz mágicamente coloreada, 

abrazándose entre ellos, sintiéndose tan bien, 

como niños inmaculados en gracia temporal,

los odié porque tenían algo que yo aún desconocía, y me dije a mí mismo de nuevo: ‘algún día seré tan feliz como cualquiera de ustedes, ya lo verán’.

Ellos siguieron bailando y yo repetí mi promesa.

.

.

432

Los animales no se preocupan

por el cielo o el infierno.

Yo tampoco,

quizás por eso nos llevamos muy bien.

.

.

*

Linda me miró y me dijo:

no puedes ser romántico

y pervertido al mismo tiempo.

Le dije, sutilmente:

cuando quieras

te hago un poema oral.

.

.

**

El amor es para la gente real.

.

.

***

La tristeza es causada por la inteligencia. 

Cuanto más entiendes ciertas cosas, 

más desearías no comprenderlas.

Charles Bukowski (Andernach, Alemania, 1920 – 1994). Fue un escritor de relatos, novelista y poeta estadounidense nacido en Alemania. Representante del realismo sucio y considerado como un “poeta maldito”, debido a su excesivo alcoholismo, pobreza y bohemia. En 1969 decidió dedicarse en exclusiva a la escritura gracias a la confianza mostrada por su editor John Martin. Su primera obra, Cartero, fue publicada ese mismo año. A esa novela seguirían otras tan famosas como Factótum, Hollywood o Pulp. También destacan en su haber numerosas antologías como La máquina de follar o Erecciones, eyaculaciones, exhibiciones, además de las recopilaciones de sus artículos en prensa como Lo que más me gusta es rascarme los sobacos. Charles Bukowski: Cuanto más entiendes, el amor suele ser intolerable.