Claudia Bakún (Buenos Aires, Argentina 1964). Estudié y me recibí como profesora de Música en el Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo, y de profesora de Dibujo y Pintura en la E.N.B.A Prilidiano Pueyrredón. Mi formación literaria es esencialmente autodidacta, exceptuando la valiosa experiencia de taller realizada con Norberto Uman y Norberto Covarrubias, a quienes considero mis maestros, fundamentalmente al primero. Recientemente realicé un taller de escritura auténtica coordinado por Rosa Goldenberg. La escritura poética me ha acompañado siempre, y en estos últimos años más que nunca. Participé en encuentros de poesía como Clima enrarecido, del grupo Signo Ascendente, en el Encuentro Abrazo de voces organizado por Las Pretextas, y en espacios de lectura como el Rincón de los poetas, el Café de las Pretextas, el Ciclo Literario Antonio Aliberti, El orate y la musa, entre otros. En 2010 participé del Foro de Haiku de El Rincón de Haiku, sitio en el que me interioricé en ese género. Y también desde ese año impulsé mi blog Pinceles Verdes, variopinto, básicamente dedicado a poesía y literatura, algo de narrativa y algunas divagaciones filosóficas. Edité hasta el momento dos de mis libros: “Sombraluz” (Edición del autor, colección el fandango,1994); “Accidentes geográficos” (13000 pájaros ediciones, 2014), -ambos de poesía-, y actualmente se encuentra en vías de edición “Canciones que me enseñó mi madre”, libro de relatos de carácter autobiográfico.

Claudia Bakún: No nos preguntemos de cómo sentir la alegría que hay dentro del cuerpo.

LADY GODIVA

aprender a morir debe ser un asunto de audacia,

como aprender a vivir

andar a caballo desnuda por esta vida

como lady godiva

envuelta por mi pelo canoso y

largo laaargo laaaaargo

como esta pandemia que parece no irse más

Me compraré un caballo, no un pony

como le pedía a mamá de chica

no

un caballo grande y lustroso, posiblemente negro

aunque también marrón estaría bien

o blanco

un caballo como todos: tierno

y de ojos grandes y lánguidos

luego me desnudaré en la plaza

 y me subiré en él

me reiré del ridículo tan eróticamente

tan amada

que no quedarán dudas.

Sin conclusiones y sin manta

me envolveré en mi pelo

el corazón dará impulso hacia adelante

y a cabalgar

por supuesto sin saber

por supuesto tomada del pelo del caballo

o de las riendas si hubiera riendas

mas sin saber hacia dónde ni cómo ni de qué modo nunca

la intensidad del paso del trote del paisaje

mi brújula mojada de río o de mar siempre

irá hacia donde deba y al dictado

con armonía de sombra y alaridos de luz

cantando entre la lluvia

habrá melodías sabias y pasto y un sendero

nada que lamentar

una gran emoción dentro del cuerpo

irradiando

y la mano extendida

como quien da y recibe

como el amor que te reconoce

y presiente en tu mano una caricia

como el aire

respirando sin fin y sin comienzo

así

nomás

.

.

CONJURO CONTRA EL MAL DE OJO

Tanto esperar que ojos que no ven

trajeran puesto un corazón que sí siente

Y al final de cuentas

¿Me he vuelto ciega yo?

¿Ya no veo a los que quizás me ven

con ojos buenos?

¿Veo sólo las oscuridades ajenas

y las atraigo como un imán

de desgracias?

Han hecho todo mal

y han hecho mal

a quienes los querían

Pianos apolillados

Casas abandonadas

Sarcasmos

Traiciones

Objetos acumulados que esperan

un uso mejor que la desidia

Buenas intenciones

adormiladas

en las comarcas reales

de señores feudales delirantes

iracundos mandones soberbios

irónicos hirientes complicados

En la casa de mi alma

hombres sin techo

que supieron hacerse los loquitos

los comandantes de no sé qué barco

que rumbeaba hacia el naufragio

Me puse el salvavidas sin saber nadar

con las rodillas averiadas de tanto peso

y no ayudé a nadie finalmente

a salvar el tesoro del buque

Todo lo que se tenía que hundir

se hundió igual

y yo casi me ahogo

pero me salvé la vida

Estás mojada

Ya no te quiero

Oh oh oh

Esa impiedad de ver la basurita

en el ojo ajeno

y armar la tercera guerra mundial

en un segundo

y romperlo todo

Estamos mojados

de imperfección

Claro que sí

¿Quién nos querrá mojados

después de la tormenta?

Quien quiera aprender

que levante la mano

Yo retiro mi cuero

del maltrato y la huida

de la crueldad consciente o inconsciente

Yo me voy de ahí: ya no pertenezco

Yo soy un jardín

que me ha costado sangre

de mi alma

Yo soy un jardín

Y quien venga, vendrá con humildad

a mejorarlo

o a enseñarme cómo hacerlo

con sencillez

Nadie que confunda bombas con semillas

Quien quiera aprender, que aprenda

de poder bailar

de poder reír

no de observar cómo nos desangró

pacientemente

y con nuestro consentimiento

la crueldad nuestra de cada día

.

.

GUERREROS

» Imagíname; 

no voy a existir si no me imaginas «.

Vladimir Nabokov

Y ahí andamos, pululando sin ser vistos

hasta que algún compañero nos reconoce

como en la película de wim wenders

reconocían los ángeles encarnados

a los que recién llegaban

Supimos del miedo 

y de la duda de ser nosotros

de la duda sobre todo y todos

De cuidarnos donde no era

y no cuidarnos donde era

Anduvimos

cargando amuletos y precauciones,

Aun pareciendo andar bien

aun pareciendo que arriesgábamos

y que reíamos

algo no funcionaba

Siempre ese sello de no alcanza

en la frente

Un día

tuvimos que saltar

para cuidar la belleza

Y la red se abrió mientras saltábamos

como dicen bien

Y fuimos trapecistas, acróbatas

equilibristas

saltimbanquis

payasos tristes y alegres

Anduvimos por los tejados

como gatos en celo

Desconocimos el paisaje

o lo miramos desde un lugar al que nunca antes

habíamos llegado

Por eso todo se mostró distinto

Nos pulverizamos

Aprendimos a levantarnos

y a fabricarnos un dios

que nos enseñara a dejar de mendigar

Trabajamos mucho

porque no quisimos

resentirnos

Renegamos

de un destino sin belleza

Tiramos semillas al voleo

botellas al mar

y hoy

algo nace

Y somos como los ángeles encarnados

de wim wenders

parlanchines y ávidos

deseosos de probar todo

con nuestros labios

apostando a que el salto

nos devuelva los colores

que el saber no nos daba

Y a que alguien por la calle nos diga

¡Compañero!

con la misma alegría

Y nos acompañe a caminar

.

.

AUTORRETRATO

Dentro de mí

hay un ser milenario

que entorna sus párpados una y otra vez

en forma algo melancólica

y a veces llora,

porque sabe demasiado, quizás

de cosas

que no hubiera querido saber.

Dentro de mí

hay un ángel

que ilumina todo desde muy arriba y

sobrevuela, agradecido y eternamente joven.

Hay una adolescente

inquieta y llena de rulos

con la mirada muy verde y el cuerpo grácil

También una muchacha

que sonríe lindo, hasta con los ojos

y contagia

alegría

sin saberlo ella.

Hay una mujer regordeta que siempre se ve

más regordeta

de lo que la ven los otros,

y más fea

excepto cuando pasan los años y ella por fin dice:

¡era linda yo aquí!

y no me daba cuenta.

Y sobre todo, dentro de mí

hay una mujer que ama

con la gracia de todas ellas juntas.

Una mujer que siente

centuplicadamente

dentro de un cuerpo emocionado

que al día de hoy tiene el pelo muy canoso

más peso que antes

las rodillas algo más torpes

y, sin embargo,

canta mejor que nunca. 

.

.

EXPRESIÓN DE DESEOS

nadie por favor nadie

que te dé la respuesta de cómo acomodarte esa sonrisa 

que se te paralizó en la cara

de cómo hacer para que tus ojos brillen

de cómo sentir que tu voz vibra afinada con lo que siente

nadie que te ahorre todos los pasos que vas a dar 

para ser artífice de tus hallazgos

raspándote los pantalones como cuando eras chico

trepándote a los árboles

o revolcándote con las olas y llenándote de arena la malla

escucharás, sí, y mucho

pero no harás caso enseguida de lo que te digan primero

y luego de lo que te digan después

y así sucesivamente

vas a ir caminando como un gran escuchador

y guardarás como un tesoro los mejores consejos

para aplicarlos a tu modo

y cuando te hayas trepado al árbol

con la ropa hecha jirones

te pondrás a reír como nunca

y cuando digo como nunca es como nunca 

digo, como nunca antes

y como esto con todas las cosas que vas a estrenar

mientras aprendés

sentirás como nunca antes

y nadie te va a quitar lo bailado

porque es lo único que te vas a llevar de aquí 

sabrás cómo dejar la mente en su lugar

y cómo dejarla en paz con acciones, no con ideas

te juro, te firmo que es maravilloso

aun en las horas aciagas será maravilloso

desearás con la fuerza de un torrente

desearás amar y jugar limpio y bonito

y esplender

desearás ser bailarín y cantador y algo payaso

descubrirás al fin descubrirás

en vez de saberlo todo

no sé cómo es un ángel ni sé si me interesa

lo que sé es la diferencia entre andar desencarnado

o semiencarnado

y andar vivo

y si hay un saber

que sea el del sabor de las cosas que hayas probado

así sabrás con qué sabores querés quedarte

y con cuáles no

y no será mentira la verdad

nadie por favor nadie que te diga cómo

ni a dónde

ni siquiera yo

será en algún momento indefectiblemente

la realidad trae lucidez

y la lucidez, locura

de la buena

.

.

EL AMANTE

Mi perra entiende un idioma distinto: el de mis gestos

Cada vez que sonrío, —y si me río ni digamos— , 

ella comprende que estoy contenta 

y reacciona como reaccionan los niños pícaros 

cuando encuentran cómplices: me gruñe, 

lo que en su idioma, que yo también comprendo,

significa que hay que jugar, que hay fiesta

que hay que encender las luces y ella entonces 

trae sus juguetitos en la boca. A veces no le caben 

porque agarra dos juntos.

Y si bailo ¡ah! Si bailo 

ella se enciende y va detrás de mí

y no queda otra que invitarla, 

convidarle un extremo del juguete ese de tirar, 

y mientras danzo, arrastrarla de algún modo 

hacia el ritmo de la música que suena.

Mi perra es negra de toda negrura, 

Despampanante, tierna.

Sabe mirarse en el espejo de la casa mientras 

se aburre cuando escribo. 

Sabe despatarrarse y distenderse 

y hacerse la enojada y no mirarme

cuando pasó mucho tiempo sin llevarle el apunte.

Sabe olvidarse también muy bien de mí 

cuando le toca estar con otros perros 

y en su idioma decirse cosas locas entre gruñidos y mordisqueos, 

entre corridas y acechanzas.

Me encanta que durante ese recreo yo no exista para ella

aunque la mire embelesada y me ría con sus ocurrencias

y las de sus congéneres. Mi perra también me lame

el cuello la axila y las plantas de los pies si estoy cansada

o simplemente acostada junto a ella. 

Dicen los que la ven seguido que me mira con amor 

y me cuesta creer que eso se note tanto.

Mi perra es hermosa, negra de toda negrura, 

refulgente su pelo

oscuros sus ojos limpios, 

elegante su andar y a la vez despojado de poses 

cuando se pone con las patas de atrás tan extrañamente extendidas. 

A veces, cuando me doy cuenta de todo esto

deseo que, blanco negro o multicolor, me mande el cielo

un amante así.

.

.

LA ANIMALIDAD QUE NOS HABITA

Sí, vamos a amarnos

vamos a amarnos intensamente

inventa un colchón de pétalos y hojas

unta con miel cada una de tus palabras y tus reacciones

antes durante y después

Ya que ambos hemos quedado espinosos

bellos rosales que se defienden

al mínimo intento de acceder a la suave dulzura de sus flores,

contémonos con miel nuestras heridas

el sitio exacto en que fuimos lastimados

cómo y cuánto nos duele aún.

Seamos pacientes con eso:

los pétalos hermosos de nuestras flores

el sol que se han tragado

las lunas que han bebido

el néctar del verano y los viajes por las olas marinas

guardémoslos para endulzar de gozo

todo lo que rodee nuestro encuentro.

Una sola espina que se saliera de su lugar

podría originar un marasmo

y saber calmarlo es también un arte.

Hasta que el suelo no esté quieto no hemos de hacer nada.

No podemos siendo seres espinados

darnos el terco y caprichoso lujo de amarnos sobre lava

sobre tierra arrasada

sobre grietas sangrantes.

Toda la quietud del suelo nos será necesaria

para desplegar nuestras alas a pleno

la cálida animalidad que nos habita

Necesitaremos un colchón de ternura

de aguas mansas y caricias lentas 

emocionadas

risueñas

No nos preguntemos qué salió mal

si nos tratamos como tiernas margaritas silvestres

sin historia ni pinchazos

No seamos necios: la verdad nos necesita

unidos y desnudos

acariciando al viejo corazón para volverlo joven

lamiéndolo y curando con cada dedo evanescente

la herida primordial

Hasta que cante

Claudia Bakún (Buenos Aires, Argentina 1964). Estudié y me recibí como profesora de Música en el Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo, y de profesora de Dibujo y Pintura en la E.N.B.A Prilidiano Pueyrredón. Mi formación literaria es esencialmente autodidacta, exceptuando la valiosa experiencia de taller realizada con Norberto Uman y Norberto Covarrubias, a quienes considero mis maestros, fundamentalmente al primero. Recientemente realicé un taller de escritura auténtica coordinado por Rosa Goldenberg. La escritura poética me ha acompañado siempre, y en estos últimos años más que nunca. Participé en encuentros de poesía como Clima enrarecido, del grupo Signo Ascendente, en el Encuentro Abrazo de voces organizado por Las Pretextas, y en espacios de lectura como el Rincón de los poetas, el Café de las Pretextas, el Ciclo Literario Antonio Aliberti, El orate y la musa, entre otros. En 2010 participé del Foro de Haiku de El Rincón de Haiku, sitio en el que me interioricé en ese género. Y también desde ese año impulsé mi blog Pinceles Verdes, variopinto, básicamente dedicado a poesía y literatura, algo de narrativa y algunas divagaciones filosóficas. Edité hasta el momento dos de mis libros: “Sombraluz” (Edición del autor, colección el fandango,1994); “Accidentes geográficos” (13000 pájaros ediciones, 2014), -ambos de poesía-, y actualmente se encuentra en vías de edición “Canciones que me enseñó mi madre”, libro de relatos de carácter autobiográfico.Claudia Bakún: No nos preguntemos de cómo sentir la alegría que hay dentro del cuerpo.