Derek Walcott (Castries, Santa Lucía, 1930 – 2017). Fue un poeta, dramaturgo y artista visual santalucense, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1992. Su obra se encuentra intensamente relacionada con el simbolismo de los mitos y con su relación con la cultura, sin embargo; la misma fue desarrollada en forma independiente a las escuelas del realismo mágico que emergían por esa misma época en Sudamérica y Europa.

Derek Walcott: Bajo la imaginación está toda tu vida rastrillada.

LAS GAVIOTAS DISCUTEN CON EL ROCÍO DE LAS OLAS

Las gaviotas discuten con el rocío de las olas, 

mientras los rabihorcados

hacen círculos durante horas, en un batir de alas, 

alrededor del arrecife

donde un pontón se oxida. 

Un año ha finalizado sus tormentas, y los hombres

llenos de miedo han escudado las vidas 

como faroles de sus ventoleras,

o caído juntos en hogueras. 

Pero ahora se abren espacios azules como

hendiduras en el humo, los pájaros se pliegan en grietas de rocas

cuya arena ha sido rastrillada de huellas. 

La mar,

que se precia de que ningún hombre la marque,

aún ofrece tales lugares para la pluma egoísta,

y la isla de coral del cerebro tiene lugares 

donde la república del pólipo fue construida para nosotros:

cuevas hipnotizadas

que se agitan con la luz de la ola, jaras que blanquean

con indiferencia creciente madera flotante 

o barcos que se fueron a pique.

Tras un año podrías llamar guerra a la conmoción

de los bancos de arena cañoneados por las olas,

y los robos a pico armado que las gaviotas practican entre sí

porque todo es en honor del dios gaviota. 

Pero hay islotes donde nuestra

sombra es anónima, 

con pececillos cuya similitud se nos escapa 

mientras la cadena del ancla matraquea desde la proa.

.

.

EL AMOR DESPUÉS DEL AMOR

El tiempo vendrá

cuando, con gran alegría,

tú saludarás al tú mismo que llega

a tu puerta, en tu espejo,

y cada uno sonreirá a la bienvenida del otro,

y dirá, siéntate aquí. Come.

Seguirás amando al extraño que fue tú mismo.

Ofrece vino. Ofrece pan. Devuelve tu amor

a ti mismo, al extraño que te amó

toda tu vida, a quien no has conocido

para conocer a otro corazón,

que te conoce de memoria.

Recoge las cartas del escritorio,

las fotografías, las desesperadas líneas,

despega tu imagen del espejo.

Siéntate. Celebra tu vida.

.

.

PUEDO SENTIRLA VINIENDO DE LEJOS

Puedo sentirla viniendo de lejos, también, Mamá, la marea

desde el día ha pasado su vez, pero aún noto

que como una gaviota blanca relampaguea sobre el mar, su lado inferior

atrapa el verde, y yo prometo usarlo después.

La imaginación ya no se aleja con el horizonte,

mas no hace sino volver. En el borde del agua

devuelve cosas limpias y fregadas que el mar, a modo

de basura, ha blanqueado, casto. Escenas dispares.

Las casas de los esclavos, azul y rosa, en las Vírgenes

bajo los vientos alisios. Mi nombre atrapado en

la almendra de la garganta de la abuela.

Un patio, un viejo bronceado con bigote

como el de un general, un chico dibujando hojas de aceite de castor

con mucho detalle, esperando ser otro Alberto Durero.

Los he mimado más que a la coherencia

mientras la misma marea para los dos, Mamá, se aproxima

las hojas de parra poniendo medallas a una vieja cerca de alambre

y, en el patio pecoso de sombras, un anciano como un coronel

bajo las verdes balas de cañón de la calabaza.

Derek Walcott (Castries, Santa Lucía, 1930 – 2017). Fue un poeta, dramaturgo y artista visual santalucense, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1992. Su obra se encuentra intensamente relacionada con el simbolismo de los mitos y con su relación con la cultura, sin embargo; la misma fue desarrollada en forma independiente a las escuelas del realismo mágico que emergían por esa misma época en Sudamérica y Europa. Derek Walcott: Bajo la imaginación está toda tu vida rastrillada.