Dolores Castro Varela (1923-2022). Narradora y poeta, fue también docente, jefa de redacción y fundadora de Radio UNAM. En vida recibió numerosos reconocimientos como el Premio Nacional de Poesía de Mazatlán (1980), el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde (2013), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Lingüística (2014) y la Medalla José Emilio Pacheco (2016).

Dolores Castro Varela, Amo la vida y la exacta formula de la estructura.

SOMOS

A un paso de la furia, 

de la delicia. 

En la herida mortal del amor, 

de la muerte:

un llanto, 

la vehemente memoria 

de un cardo

que quiso ser caricia. 

El ahogado cosquilleo, 

el estallido, 

la risa, 

el estertor

de agonía. 

Somos el accidente: 

el equilibrio 

de una garza en el viento. 

Somos el viento.

.

.

REFLEJOS

Bullir, palabra antigua como mi recuerdo. 

Búllete, decía la madre de mi madre, mujer traslúcida

y bullente como el hervor del agua. 

Esa palabra del español antiguo

parecía elevarse, fluir en el espacio

de la niña

que observa como vuelan las moscas

en vez de acomedirse

a servir. 

El vuelo de las moscas,

el vuelo de las niñas, con espacio más amplio pero sin alas, huye por los aromas,

intenta no caerse del nido

y elevarse

mientras escucha, 

o se contempla

en el charquito que dejó la lluvia

en el patio. 

¡Búllete, niña, acomídete, búllete.

No te quedes allí!. 

¿Bullirse, o reflejar el torrente del mundo? 

.

.

SIETE

1

Salgo de aquel espacio

grávido de sonido, de luz y de sentido,

pero nada recuerdo:

era en la antigua noche de los siglos.

Algo traigo en la piel

-que no pudo lavarme toda el agua

cuando cayó en el barro de mi cuerpo-

y apagará mi sangre lentamente.

Pasarán los ríos,

callarán algún día para siempre.

Nuevos caminos abrirán nuevos caminos,

y todas nuestras vidas,

unidas en un solo luminoso haz,

irán por el camino de único sentido.

Ahí recordaré la exacta fórmula de mi estructura

y sabré de las arcas donde vibran los eternos sonidos

de la muerte, que ya nunca perseguirá mis noches.

De la vida, hilo temporal de mis recuerdos.

Cerraré los ojos y aún correré por las suaves praderas,

me cercarán a veces olores de manzana.

En medio de la paz de este silencio,

contrastarán más bellas las luchas que ahora palpo.

2

Amo, vida, la fuerza cotidiana

en tu raigambre, fruto de ceniza,

y la sed desprendida de la lucha

que has vencido,

al vibrar como fuego en un instante.

Te amaré como agujas de mis huesos

cuando rompan

esta dulce prisión de fuego y carne

y te amaré en la mano que retuvo

la ceniza caliente de otra sangre,

y en lo que fue constante afirmación

de nuestra estancia.

Amo la estancia que será ceniza

pero ocupó su ritmo en el espacio

y acarició la tierra con su paso.

Amo el paso en la tierra:

vértigo que amanece en cada nueva

sensación de tu presencia.

Con los ojos abiertos a tus ansias,

con las venas abiertas a tu savia

que resbale en la hiedra derretida,

te cantaré en el polvo

desde el olvido de mi antigua forma:

en la última fibra de los tallos

en la altura de un árbol, construida

por dolorosa herida de sus vetas.

3

Volverá el polvo al polvo,

caerán desmenuzados los cabellos

como último baluarte de mi cuerpo.

Te esperaré a la orilla,

en los maderos rotos de mi cuerpo.

Al tomarte la mano, pobre muerte,

tan antigua, tan niña,

palpitará en tu sangre

la madura inquietud de cada día.

Romperás secos lazos

recostada en la hierba de tu sueño,

te embriagarás en angustioso canto

de la noche primera.

Te llegará en latidos de mis ansias,

la frescura del agua tan lejana

la voz, y el sonido

de la vida que evita tu llamada.

Y morirás de amor,

del mismo amor que apagará la hierba.

Y morirás de viento y de tristeza,

cuando fría mi sangre

no transmita a tu cuerpo,

el calor que robamos a la fragua.

Y cuando de nosotros

no quede ya en la tierra

más huella que la ardiente de tu estancia,

volveremos al polvo

que al cubrir este canto 

lo perderá en la noche de su huella.

Dolores Castro Varela (1923-2022). Narradora y poeta, fue también docente, jefa de redacción y fundadora de Radio UNAM. En vida recibió numerosos reconocimientos como el Premio Nacional de Poesía de Mazatlán (1980), el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde (2013), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Lingüística (2014) y la Medalla José Emilio Pacheco (2016).Dolores Castro Varela, Amo la vida y la exacta formula de la estructura.