LA MIRADA EXACTA
“Muchacha ojos de papel
¿A dónde vas?
Quédate hasta el alba”
LUIS ALBERTO SPINETTA
No ha sido fácil, hoy traté de hacerlo de nuevo,
corregir mi mala letra,
cada vocal cuando te escribo
para darte una carta,
escribo en el mejor papel que tengo,
escribo de los días a tu mano.
Le escribo a tus ojos de papel,
esos ojos, pequeños y exactos
que me cautivan todos los días,
parpadeando y ganando segundos contigo.
Vives debajo de mi piel de maché,
el agua me decolora pero me haces inmune al dolor.
Sé que puedo hacerlo mejor,
que hoy escribiré,
tu nombre completo,
tu dirección,
los sueños pendientes
y hoy no me quebraré ante la incertidumbre.
Quisiera saber cómo la recibiste,
cuando no sufrir por esperar respuesta,
quisiera saber cómo te ves hoy,
si radiante o preciosa.
Quisiera que entiendas mi carta
si ya no me entiendes nada,
quiero guardar tus ojos de papel
al final de mi libreta, llena de versos,
para ti.
.
.
NAVEGANTE
Soy navegante sin rumbo fijo,
acumulo desvelos de días sin Sol
y noches llenas de nubes.
Pasé por cada farola que ilumina mi calle
y te encontré bajo un diluvio de soledad
sin tener paraguas,
te sentaste junto mi regazo para coincidir.
Recojo cada girasol por el que paso
y formo un ramo muy amarillo,
le escribo a Van Gogh y le cuento de ti,
de las flores que te llevo,
de los caudales de avenidas que me arrojan a tu camino.
Subes todos los días por mi cintura
y me rozas con el carmín que te pinta para ir al trabajo.
Corro por la banqueta, evito el tráfico,
huyo del mundo que me rodea
sabiendo que el puerto seguro de esta ciudad
está en tus manos.
.
.
TE VI
“Quisiera verte girando, girando y mirándome mirar.”
JORGE DREXLER
Te imagino y me pierdo,
entre el cúmulo de luz que me provocas,
me da igual escuchar al mundo
cuando están tus ojos atravesados en mí.
Calmas al océano con tus manos
y me salvas del naufragio cuando
toco tus dedos.
Bailas y parece fácil seguir tus pasos,
seguir el vaivén de tu cintura a todo digo que sí.
Antes de saber de ti, no tenía nombre
ni apellido que me acompañara,
ahora las noches se pintan de colores
cuando mi reflejo empata contigo.
Soy afortunado, me haces tanto bien
qué he olvidado la fecha de vencimiento
para el futuro.
Juraría que te vi, a lo largo de mis sueños,
de vestido amarillo y de mi mano,
bailando al son de la luna,
aunque mis pies no me dejen mover.
