SOMBRAS
Las sombras.
Las sombras son hombres sin madre,
que se aferran hacia nuestros pies.
Son el rostro desfigurado de Dios.
¿Dios?
Dios, el enigma completo de Balta Espinar,
la angustia permanente,
el desolado desierto
que se esconde entre las costillas de Eva.
¿Si un espejo se rompe,
qué le queda al realismo?
Porque el universo en su interior
se transforma en granos de arena
arrastrados por un mar sin nombre.
Las sombras, sombras de pandemia,
sombras de enfermedad y de milagro,
de santos y vírgenes entregados a Dios,
pero sin respuesta completa.
¿Plenitud?
Jesucristo cierra sus brazos,
dejando desnuda la cruz.
Nosotros somos la sombra de sus clavos.
.
.
DEPRESIÓN EN RE MENOR
Depresión / (de)presión
palabras complementarias
para un mal que se antoja
como se antoja un caldo de gallina
después de una borrachera.
El aroma de los tubos de escape
es similar al aroma de Quilca:
humo para sahumar los pulmones.
Nosotros somos los últimos criollos,
pero quedamos en la estela de una ola,
una olla a presión que dejaron a fuego alto
y dejará cenizas la cocina.
Somos el perro que ladra,
la puta que ríe,
el puto que afloja,
la degollada melancolía de los gatos.
Somos un desorden alimenticio
y un sinnúmero de penas capitales
acumuladas en el despacho fiscal.
Somos tanto / Somos nada
somos la presión permanente,
estable, intransigente.
Somos la cicatriz en la muñeca,
el hueso abandonado en una cueva.
.
.
ARQUETIPO LÉXICO DE UN YO
Yo / YO / Y0 / y0 / yO
Hay tantas formas de escribir el YO
que acumulamos las formas
como acumulamos tesoros.
Y cuando hayamos saboreado la muerte,
no nos llevaremos los tesoros
y tampoco nos llevaremos el YO.
El YO es de los vivos,
el vacío es de los muertos.
Por eso, para los muertos
siempre habrá un TÚ, ÉL, ELLA, ELLO,
AQUEL, ESE, AQUELLOS,
jamás un NOSOTROS.
El YO queda excluido de la muerte.
