CUANDO LLEGA EL INVIERNO
Ocurre que hay días más fríos
dentro que fuera,
en que el vapor del café se cristaliza
y las palabras tienden a congelarse.
Hay nieve en cada esquina del cuarto
pero es un espectáculo ajeno a turistas.
Aman el frío hasta que salen de casa.
Es algo así, pero dentro.
Un hogar de cristal
que todos miran desde fuera;
un miedo a quebrantarlo.
¿Por qué ese temor a romper lo frágil?
Falta gente que abrace el hielo
sin miedo a derretirlo.
Quiero a alguien que disfrute del vapor cristalizado
y, en vez de sacarme del frío,
se quede a mirar la nieve.
.
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MUNDO NUEVO
Y cuando el humano
haya terminado de recorrer el mundo
quemar los bosques,
beber los lagos
y tumbado los continentes:
solo quedará tambalearse
al borde del precipicio.
Pero tú y yo, en hambre de eternidad
me permitirás recorrer tu espalda
para demostrar
que aún queda un mundo
impermeable al olvido.
.
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EL MUNDO ERA ELLA
Sueñas, y entonces
todo lo demás duerme.
Lo paradójico cobra sentido,
lo surreal se vuelve palpable,
las halas, los elfos, las ninfas,
las nubes de colores,
el silencio antes del ruido,
todo existe
y se deshace al instante.
Destruyes y armas el mundo,
este y otros tantos
que habitan
en la superficie de tus ojos.
Un lugar después del caos,
dónde recorres praderas
y bautizas bosques
sin miedo a ser rasgados
por la inhumanidad del ego.
Sueñas, y entonces se existe,
se comienza de nuevo,
la vida se reinicia
cuando la voluntad se repara
y recorres a destiempo
las calles del infinito.
Luego amanece,
sólo si has acabado de dormir,
pues ese mundo de sueños
es tuyo y sólo tuyo,
sin la presión del reloj
ni el cuestionamiento
de las voces rutinarias.
Y ya cuando te es suficiente
lo demás vuelve a su agónico lugar.
Cariño, abre tus persianas;
el mundo quiere despertarse.
