AUTORRETRATO A LOS VEINTISIEMPRE
Yo tenía una sonrisa de piano esquizofrénico
y trabajaba en un hotel de la noche a la mañana
donde atendía gringos solitarios
que sonaban pendejos hablando en español
cuando pedían que limpiara el piso
por aquellos tiempos
aspiré el invierno de un solo golpe
y me sentí un pequeño dios en Zapotlán el Grande
hasta caer como rayo de pobreza
en el océano inflacionario
por aquellos tiempos brincaba como duende
en lo alto del cerro buscando hongos
mientras imaginaba mis primeros libros
y tomaba fotografías de paisajes inenarrables
con la cámara de un celular roto
fui el guajolote borracho
en la boda de mi hermana
y me agarraron de las alas
para aventarme al centro de la fiesta
hice el amor con un par de mujeres
y con una el amor nos hizo
a todas las abandoné
y todas me abandonaron
nunca pude agitar ninguna bandera
la más remota idea de patria
me resultaba asquerosa
por su aroma abstracto
mi país era un pozole de carne humana
mi país es un pozole de carne humana
ahora soy poeta
y provengo de una generación
acostumbrada a las matanzas
ahora soy padre
y provengo de una generación
en la que nadie quiere tener hijos
durante el día
mi sonrisa de piano esquizofrénico se cierra sutilmente
le cambio los pañales al mundo
juego bailo canto
hago voces líricas de muñequitos
compongo canciones infantiles
ahuyento monstruos
que quieren vivir abajo de la cama de Marbella
y cuando llega la noche
descubro el poema
que se escribe a través de mí
con una voz que no es de nadie
todavía soy joven
y ya aterricé un par de aeroplanos descompuestos
ya me chuparon el alma un par de musas
ya arrojé el cielo a la basura
ya jugué piedra papel o flor y perdí
tanta cosa solo para decir que he perdido el tiempo
que en mi barba se ocultan hadas mágicas
y que no tengo aspiraciones literarias
porque ninguno de mis amigos talentosos
con los que pongo toques
caguamas y algunas otras cosas
es jurado en ninguna parte
cuando sea viejo
espero ser menos descarado
y hablar de temas trascendentales
pero algo me dice
que toda la vida tendré 26 años
y un par de poemas
sin terminar.
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HIJO DE LA CALLE
El niño no tiene padre ni madre
su dios es un trapo viejo
con él limpia los parabrisas
de los automóviles que pasan
y la tristeza del océano
que ya no cabe en su mirada
el niño es hijo de la calle
nunca tuvo ningún hogar
el único amor que conoce
lo recibió a machetazos
que le arrancaron la infancia
como si fuera maleza
la gente lava el pecado
en la blanca sal de su llanto
ahí te va mijo pa’ que te alivianes
pero no saben que el niño
lleva el cielo de México
encima de su hombro
ahí te va mijo pa’ que te alivianes
y dejan el insoportable peso
de la miseria compartida
sobre su pequeña palma
entonces el niño mira en el horizonte
un sol humano ocultándose para siempre
y con su aliento de cansancio
derrumba nuestra patria.
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PRIMERAS IMPRESIONES DE LA VIDA
En el principio había un resplandor
intenso e indescifrable
tacto voces salvajismo
torrencial asimilación de mixturas
desbordándose en los confines de un suspiro
más largo que la memoria humana
de pronto el golpe de la vida
se precipita sobre tu frágil desnudez
lloras furiosa por existir
alguien te entrega a los brazos de tu madre
la miras desconsolada
como diciendo ay el monstruo que hicieron de mí
ahí estás un par de años después
en la entrada de un jardín de niños
mamá te lleva de la mano por un sendero de ladrillos
lloras con lágrimas ardientes pero retenidas
como un volcán avergonzado
parece que te aferras a las cadenas de un columpio
un garabato o un sueño
pero es la libertad infantil
de perseguir el vuelo de una mariposa
o buscar flores para dárselas a la abuela
lo que temes perder para siempre
lloras pataleas reniegas
pero sin importar lo que hagas
eres adoctrinada como una ovejita negra
entre la gran mayoría de ovejas blancas
que siguen fervientemente las voces de los pastores
y temen a los lobos que acechan
este criadero de pobreza y desesperación.
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ANTESALA DE LA METAMORFOSIS
Hoy nada es verdad
y el alma duele más que nunca
estoy más allá de la sombra
podrían aniquilar este cuerpo
partirlo en pedazos y arrojarlo a un barranco
mi sensibilidad es tan inmensa
que alguien me oiría llorar
en el canto lejano de un ave
no llevo ni un peso en el bolsillo
pero una mariposa monarca
vuela alrededor de mí con alegría
y mis sueños son tan grandes
que ya no pueden residir en la materia
vuelvo desde el río sonoro
del flujo de mi pensamiento
y siempre regreso siendo otro
y construyo con mis ruinas
para que la belleza renazca
en vano busco el timbre ausente
de mi voz al fondo de su desdoble
el mundo está perdido como yo
y no hay música que lo salve
los espejos no pueden olvidar mi sonido
aunque apenas acaricien con su cristal
la imagen de mi rostro cambiante
hoy nada es verdad
y el alma duele más que nunca
creo que mañana volveré a nacer.
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PARA LA NIÑA QUE GUARDA SUEÑOS DE CIPRESES
Niña tan verde
que en cualquier mirada tuya
puedo respirar la selva
tú que guardas
sueños de cipreses
en una mochila rota
tú que eres arrancada de la mujer
como si fueras maleza
dame una sonrisa
para que me sirva de luna
nunca te dejes domesticar
sigue hablando con los árboles
aquí ya hay sobrepoblación
de ovejas mecanizadas
aquí faltan niñas salvajes
que hagan poesía en el lodo
con los pies descalzos
prosigue con tu juego
dale vueltas a la palabra
como si fuera un reguilete.
