Juan David Torres, artista, poeta, escritor, promotor cultural y literario, nació el 24 de octubre del año 2004 en Cereté Córdoba, Colombia. Tiene 16 años y hace parte de un colectivo de jóvenes llamado Kiabjelú dónde se comparte el arte, la cultura, el apoyo a jóvenes, la promoción literaria, poética y demás. Ha publicado poemas en plataformas y revistas digitales como La poesía del prójimo, Revista La Bagatela, Revista Kametsa y Casa Bukowski, en esta última es embajador y representante desde Colombia en busca de voces poéticas. Ha recitado en espacios tradicionales, en medios virtuales y poco a poco crea amplio reconocimiento a nivel departamental, nacional e incluso, internacional.

Juan David Torres, La herida de una madre también nos pertenece.

RECOMPENSA

Abro mis costillas en la hora que mi madre empieza a llorar

tan pausadamente y tan silenciosamente 

que su herida abierta en la mañana consigue sangrar

e invade los rostros 

de la multitud de presencias extrañas que nos conocen.

Toma con su mano izquierda un vaso de agua

y en su garganta se levantan los deseos mortificados

y en su mirada distante se contempla el abandono,

su mirada vacía que descansa en mi nuca

como un recuerdo de nuestra unión marcada por la muerte.

Abro mis costillas, para que se inmiscuya con permiso

dentro de mí y descubra la manera de entregarme su llanto

como una recompensa por sus cargas olvidadas,

una recompensa por el silencio que mantiene 

para evadirse y para evadirnos. 

Madre, aunque no lo creas

tu silencio también grita. 

.

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HERIDA

La herida se alimenta de mi madre, se alimenta de mi padre,

se alimenta de mi cuerpo, se alimenta de los vivos a mi alrededor

y les dicta la manera correcta de callarse su presencia. 

Es gris y oscura, tiene un sabor agrio y se trepa por las piernas

hasta apropiarse de todo lo que no le pertenece,

de todo lo que nunca será suyo. 

Viene en la placenta, en la memoria, 

engorda y enflaquece,

se esfuma con el sueño y se aparece en la madrugada

para ser reconocida y buscar entendimiento. 

En la hora de su génesis y con el cansancio de mis dientes

le hago la pregunta:

¿Cuando dejarás libre a mi carne y a mi alma?

.

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BÚSQUEDA EN LO RESURGIDO 

Hay una parte oculta dentro de mí

que se aparece en la cama donde me cuelgan las piernas,

un sudor le acompaña, le fortalece, le enaltece. 

De repente, reconozco el sabor de lo frustrado,

que me escucha e intenta llamar un poco de atención

a toda costa,

pero la ilusión casi inerte que me proclama, la evade con malicia. 

Soy este que busca al resurgido,

preguntas sin respuestas

que se leen constantemente en las páginas de lo inconcluso

¿Por qué me sigues, si mi pavor te está señalando?

¿Por qué me sigues, si mi miedo te está ocultando?

¿Por qué me sigues, si en la historia tu sangre se derrama? 

¿Por qué me sigues, si nos corrompen los silencios? 

¿Por qué me sigues, si te he dejado en la hoguera encendida

como un acto de sacrificio entre los sacrificados?

¿Por qué me sigues?