Keira Carolina Romero García (Ciudad de México, México. 2005). Joven mexicana, estudiante de escuela secundaria y apasionada de las letras. Comparte, junto con su hermana Romika, un gusto por la lectura de poetas norteamericanas, dentro de las que destaca su pasión por la literatura de Emily Dickinson. Esta es su primera publicación.

Keira Carolina Romero García, Te encontré en la verdad que nadie puede escuchar.

***

Sabes que te veía en cada amanecer,

te encontraba en cada gota de lluvia

y te buscaba en cada riachuelo

que eludía acercarse a mí…

Mas nunca te dejaré saber

que ahora me topo contigo

en las siluetas de cada prado que pasamos

tan rápido en el auto; parecería que huyo de ti.

Pero es que veo tus abrazos

en la forma en que el camino rodea los pastizales,

y los árboles, y los tulipanes—

nunca podré acercarme.

Jamás sabrás que me siento diminuta

al lado de la Torre Eiffel,

junto a su acero irrompible

que ha aguantado guerra tras guerra,

pasantes y turistas sin parar,

pero que ilumina París siempre puntual.

Tan corta fue mi estadía,

que ahora sueño con ella todas las noches

y empujo el deseo a un rincón que todos ven,

para que ni siquiera yo pueda encontrarlo—

¿tan rápido me he perdido bajo su sombra?

Nunca sabrás que de las montañas

me separa una calle infinita,

que sube y baja hasta donde puedo ver…

Sin embargo, veo al mundo alcanzarlas,

soltar un suspiro, hacer un puño con molestas piedritas

y dejarlas ir sin temor a una avalancha,

mientras yo doy media vuelta y tropiezo con la ciudad.

Tampoco te diré que Nueva York no fue mi hogar

como se ha vuelto el tuyo,

que añoro volverme parte del estruendoso remolino

que corre por la Quinta Avenida,

aunque no pone un pie en Central Park.

Que ahí es donde, en medio de un agujero negro,

aquella metrópolis ya no parece ensordecedora;

pero incluso ahí el silencio viaja más allá,

porque hasta un susurro retumba por los rascacielos.

Ni siquiera encontrarás pista alguna

en los caminos que el avión recorre,

siempre el mismo, destinado a uno solo.

Pregúntate si ha buscado desobedecer al radar

y seguir las constelaciones en su lugar.

Me pregunto si su cubierta de acero

podría destruirse con tan solo salirse de su ruta…

Me pregunto si intentar gritar a los cuatro vientos

la verdad que ni ellos pueden escuchar,

podría llegar de tan lejos hasta tus oídos,

para que al fin el secreto aterrice

y finalmente escuches que…

Siempre has sabido

que te veía en cada atardecer,

te encontraba en las estrellas

y te buscaba en cada rayo de sol

que evitaba tocarme.

***

Cuando me volviera el relatador de historias,

digno hijo de mi padre,

habría más que diminutos océanos cayendo del cielo,

más que la corriente helada que apenas alcanzaba mis rodillas,

más que insectos rozando la superficie del agua

y más que un borde que incluso lograba yo alcanzar.

Keira Carolina Romero García (Ciudad de México, México. 2005). Joven mexicana, estudiante de escuela secundaria y apasionada de las letras. Comparte, junto con su hermana Romika, un gusto por la lectura de poetas norteamericanas, dentro de las que destaca su pasión por la literatura de Emily Dickinson. Esta es su primera publicación.Keira Carolina Romero García, Te encontré en la verdad que nadie puede escuchar.