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MANDATO ILEGAL SOBRE EL DERECHO A LA TRISTEZA
No toda la lluvia cae de las nubes
algunas veces llueve en las esquinas
en las más cóncavas
isométricas y profundas
llueve sin poder escondernos
y el vapor de nuestro reflejo
no siempre tapa las goteras
mientras
sea un lujo el hastío
se ha forzado a la ética
usando un corsé de resiliencia
tapando a la voz
con la sonrisa más seca
pero
amanece pecando de grises
no tenemos el favor de la condena
prohibidas están las escalas
en la sociedad de los contrastes
¿Tenemos el derecho a la tristeza?
Ojalá así fuera
porque también es necesario
tomar el sol de noche
besar nuestras zonas más deformes
la lluvia que riega a las plantas
ha opacado a la virtud de las quimeras
el derecho a la tormenta
el dulce olor de los eclipses
cuando se decreta la alegría
lo versátil cae de olvido
el cierzo pierde su nobleza
de tanto medir al agua
llueve de día en los espejos
y de noche en los altares
¿Habremos perdido el derecho?
el de habernos perdido
de agradecer con los descensos
Porque, ¿acaso es
que la vida va más allá
de la misma vida?
Hemos perdido el derecho
si la tristeza se demanda
se enjuicia y se castiga
la constitución la inflige
es un artículo prohibido
y una ley que se derroca
Sí; perdimos el derecho
de ver llover a los enigmas
de recoger el agua
para aclarar nuestras fisuras
de usar el precipicio
y lavar al guardabrisas,
para ver que la vida
va más allá del sol,
de las estrellas o la lluvia,
más allá de las leyes,
que la vida
va más allá
de la vida misma.
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AGUJAS
Ojalá el hubiera no sienta tanta acupuntura
para salvar a ese joven
con una voz de niño
y un corazón tan blando
que tolera demasiado al dolor,
a ese joven indefenso
por tantas agujas
que lo tienen apresado,
por un denso líquido
que se le inyecta diario
y coagula en los huesos,
a ese joven le inyectan voces
y gritos que le hinchan el cuerpo;
él evita los espejos
para no ver tantas heridas
y un dolor que lo conserva novato.
Ojalá en él hubiera no haya jeringas
porque aunque el tiempo se repita
ese cuerpo inmaculado
no se deja de hinchar.
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EL VIAJE DE PAZUZU
Ya no llueve por Sumeria
desde que el occidente la secó
ya los buitres no posan las tumbas
esas tierras no condensan
Inanna exiliada se mese
sobre Zigurats
y santidades duales
y Sumeria no es pronunciada.
Entre el olvido y la madrugada despertó Pazuzu
su figura sucia de agua bendita,
era espectáculo en el museo
inconforme escapó una noche
con el sopor de amnesia.
Pazuzu levitaba en un extraño paisaje
Amarillo cosmopolita
y amnésico su duelo,
en su hígado se revolvía un mantra
o un mantra confundido y revuelto.
Vio una lluvia quemada por el agua
le rociaban memorias tardías
de cuando cae una tarde
y tarde siempre se recuerda al rocío.
Y así Pazuzu incendiado se dejaba por la lluvia
y entre la catarsis de su legado
Pazuzu no fue juez de ningún demonio
más que de sus demonios creyendo
Pazuzu fue el juicio
una cavidad Cosmopolitan
y un elíptico mesón.
Pazuzu entre el posmodernismo escuchó tambores
su corazón palpitaba en una estática adolorida
creyó que entre tanta sinfonía vulgar
no habría civilización en las mesetas,
Pazuzu grafiteó en cuneiforme
y huyó para no ser arrestado
merodeó en “la incivilización”
y una tarde de lluvia pronunciada
su impronunciable existencia
lo arrastró a un extraño templo
“Warner Bros”
un único santuario decente.
Pazuzu haciendo casting fue adorado de nuevo
conoció a su nuevo clero
quejándose de occidente
occidente le volvió a acoger,
Pazuzu bebiendo Budweiser
conviviendo con Jason Miller y Linda Blair
Pazuzu maquillado de blanco
vestido y perfumado con Coco Chanel
posando para la farándula
bebiendo champagne y oyendo a Mozart,
Pazuzu viendo cintas de Polanski y Kubric.
Pazuzu ya no juzga a otros demonios,
pues la iglesia ya lo hizo.
mira como llueve en California, San Francisco y Nueva York
mira como llueve en el desierto
pues ya no llueve en Sumeria,
solo llueve en los desiertos
porque en Sumeria está prohibido llover
y entre el agua, Pazuzu escucha un murmullo
le atormenta desde el camerino
la voz de Inanna como un rumor entre suburbios
pidiéndole volver
y él vuelve a pronunciarla.
