León Cuevas (Pachuca, México. 1985) estudió Artes Visuales como carrera y tiempo después estudió en la Escuela de Escritores de SOGEM. Cursó la Maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm. Tiene siete exposiciones individuales y ha participado en más de veinte colectivas. Sus cuentos, reseñas literarias, entrevistas y poemas se han publicado en distintos medios como Revista Taller Igitur, Círculo de Poesía, Ablucionistas, Aleteo Poético, Revueltas Time y SayYeah, de México, Autor/, de España y Última Plana, de Suiza. Es ganador del Concurso de Cuento Corto Rayo, de la Escuela de Escritores de Sogem (2016). Es autor de la obra teatral Las seis muertes de Ofelia (2016). Ilustrador y coautor de la novela Trampas, de Agustín Cadena (2018). Autor de los poemarios Sal de alacrán (2019), Escala en un NO lugar (2021), Un umbral para la taiga (2022) e Intimidad pública (próximo a publicarse en 2023). Actualmente es profesor de Literatura en CEDART Luis Spota Saavedra.

La tristeza, el amor y las agujas, también son un viaje; breve muestra poética de León Cuevas

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MANDATO ILEGAL SOBRE EL DERECHO A LA TRISTEZA

No toda la lluvia cae de las nubes

algunas veces llueve en las esquinas

en las más cóncavas

isométricas y profundas

llueve sin poder escondernos

y el vapor de nuestro reflejo

no siempre tapa las goteras

mientras

sea un lujo el hastío

se ha forzado a la ética

usando un corsé de resiliencia

tapando a la voz

con la sonrisa más seca

pero

amanece pecando de grises

no tenemos el favor de la condena

prohibidas están las escalas

en la sociedad de los contrastes

¿Tenemos el derecho a la tristeza?

Ojalá así fuera

porque también es necesario

tomar el sol de noche

besar nuestras zonas más deformes

la lluvia que riega a las plantas

ha opacado a la virtud de las quimeras

el derecho a la tormenta

el dulce olor de los eclipses

cuando se decreta la alegría

lo versátil cae de olvido

el cierzo pierde su nobleza

de tanto medir al agua

llueve de día en los espejos

y de noche en los altares

¿Habremos perdido el derecho?

el de habernos perdido

de agradecer con los descensos

Porque, ¿acaso es

que la vida va más allá

de la misma vida?

Hemos perdido el derecho

si la tristeza se demanda

se enjuicia y se castiga

la constitución la inflige

es un artículo prohibido

y una ley que se derroca

Sí; perdimos el derecho

de ver llover a los enigmas

de recoger el agua  

para aclarar nuestras fisuras

de usar el precipicio

y lavar al guardabrisas,  

para ver que la vida

va más allá del sol,

de las estrellas o la lluvia,

más allá de las leyes,

que la vida

va más allá

de la vida misma.

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AGUJAS

Ojalá el hubiera no sienta tanta acupuntura

para salvar a ese joven

con una voz de niño

y un corazón tan blando

que tolera demasiado al dolor,

a ese joven indefenso

por tantas agujas

que lo tienen apresado, 

por un denso líquido

que se le inyecta diario

y coagula en los huesos,

a ese joven le inyectan voces

y gritos que le hinchan el cuerpo;

él evita los espejos

para no ver tantas heridas

y un dolor que lo conserva novato.

Ojalá en él hubiera no haya jeringas

 porque aunque el tiempo se repita

ese cuerpo inmaculado

no se deja de hinchar.

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EL VIAJE DE PAZUZU

Ya no llueve por Sumeria

desde que el occidente la secó 

ya los buitres no posan las tumbas

esas tierras no condensan

Inanna exiliada se mese

sobre Zigurats

y santidades duales

y Sumeria no es pronunciada.

Entre el olvido y la madrugada despertó Pazuzu

su figura sucia de agua bendita,

era espectáculo en el museo

inconforme escapó una noche

con el sopor de amnesia.

Pazuzu levitaba en un extraño paisaje

Amarillo cosmopolita

y amnésico su duelo,

en su hígado se revolvía un mantra

o un mantra confundido y revuelto.

Vio una lluvia quemada por el agua

le rociaban memorias tardías

de cuando cae una tarde

y tarde siempre se recuerda al rocío.

Y así Pazuzu incendiado se dejaba por la lluvia

y entre la catarsis de su legado

Pazuzu no fue juez de ningún demonio

más que de sus demonios creyendo

Pazuzu fue el juicio

una cavidad Cosmopolitan

y un elíptico mesón.

Pazuzu entre el posmodernismo escuchó tambores

su corazón palpitaba en una estática adolorida

creyó que entre tanta sinfonía vulgar

no habría civilización en las mesetas,

Pazuzu grafiteó en cuneiforme

y huyó para no ser arrestado

merodeó en “la incivilización”

y una tarde de lluvia pronunciada

su impronunciable existencia

 lo arrastró a un extraño templo

“Warner Bros”

un único santuario decente.

Pazuzu haciendo casting fue adorado de nuevo

conoció a su nuevo clero

quejándose de occidente

occidente le volvió a acoger,

Pazuzu bebiendo Budweiser

conviviendo con Jason Miller y Linda Blair

Pazuzu maquillado de blanco

vestido y perfumado con Coco Chanel

posando para la farándula

bebiendo champagne y oyendo a Mozart,

Pazuzu viendo cintas de Polanski y Kubric.

Pazuzu ya no juzga a otros demonios,

pues la iglesia ya lo hizo.

mira como llueve en California, San Francisco y Nueva York

mira como llueve en el desierto

pues ya no llueve en Sumeria,

solo llueve en los desiertos

porque en Sumeria está prohibido llover 

y entre el agua, Pazuzu escucha un murmullo

le atormenta desde el camerino

la voz de Inanna como un rumor entre suburbios

 pidiéndole volver

y él vuelve a pronunciarla.

León Cuevas (Pachuca, México. 1985) estudió Artes Visuales como carrera y tiempo después estudió en la Escuela de Escritores de SOGEM. Cursó la Maestría en Apreciación y Creación Literaria en Casa Lamm. Tiene siete exposiciones individuales y ha participado en más de veinte colectivas. Sus cuentos, reseñas literarias, entrevistas y poemas se han publicado en distintos medios como Revista Taller Igitur, Círculo de Poesía, Ablucionistas, Aleteo Poético, Revueltas Time y SayYeah, de México, Autor/, de España y Última Plana, de Suiza. Es ganador del Concurso de Cuento Corto Rayo, de la Escuela de Escritores de Sogem (2016). Es autor de la obra teatral Las seis muertes de Ofelia (2016). Ilustrador y coautor de la novela Trampas, de Agustín Cadena (2018). Autor de los poemarios Sal de alacrán (2019), Escala en un NO lugar (2021), Un umbral para la taiga (2022) e Intimidad pública (próximo a publicarse en 2023). Actualmente es profesor de Literatura en CEDART Luis Spota Saavedra. La tristeza, el amor y las agujas, también son un viaje; breve muestra poética de León Cuevas