VINDICACIÓN DEL SUEÑO
Para Isabel
Has dejado una llama,
un instante de luz en la retina
y, sin embargo, la habitación a oscuras
hace de tu figura inoperancia.
No estás porque, quizá, nunca has venido
y esa llama de ahora
es solo mi deseo demorado.
Pero te digo que el asombro es tu voz revivida,
consentida en las líneas telefónicas,
en todos los instantes de lo cómplice,
cuando lo cómplice
puede ser un instante.
Te digo que esta noche ya ha venido
llevándonos cogidos de las manos
como amores nocturnos
que invitan al viaje
desde la soledad hasta los mapas
de la desolación, pura cartografía de los sueños.
Pero también ha sabido traer
asombradas caricias, amor como dominio,
cercanos territorios de la carne,
meses, años, decenios recordados,
tiempo, dirás, tan solo.
Madrid quedaba lejos
y, sin embargo, oigo un eco de ti,
una luz que te cubre, o quizás una ofrenda.
A qué partes me lleve de tu cuerpo,
a qué razón, no importa.
Y ahora que llega el alba, me pregunto
¿qué queda todavía, cuánto he perdido?
Poema inédito que forma parte del nuevo libro de Lorenzo Candel que está muy próximo a publicarse. Un regalo que nos hace a este público de Vislumbre.
