María Esther García López (La Degol.lada, Valdés-Asturias, 1948) Maestra, Licenciada en Pedagogía, y Experta en Filología Asturiana. Es miembro correspondiente de la Academia de la Llingua Asturiana. Escritora y poeta destacada en asturiano y en castellano; tiene publicados numerosos títulos de poesía, narrativa y de literatura infantil y juvenil, así como varios títulos de didáctica e investigación histórica y etnográfica. Su obra forma parte de varias antologías. Colaboradora habitual en periódicos y en destacadas revistas literarias, culturales y de investigación. Fue directora de dos espacios semanales en la Cadena SER de Avilés, y participa como tertuliana en la Radio Televisión del Principado de Asturias. Tiene en su haber varios premios tanto en poesía como en narrativa, y otros galardones en reconocimiento a su trayectoria literaria y a su labor profesional, social y cultural en distintos ámbitos, así como por su dedicación a la recuperación y enseñanza de la Lengua Asturiana, su lengua materna. Actualmente es la presidenta de la Asociación de Escritores y Escritoras de Asturias.

María Esther García López, Los gatos que maúllan en busca de un escalofrío interminable.

DESÉU

 Too en tiniebles, too.

¡Si l’alba escorriere 

les solombres, la nublina y los velos de tanta escuridá…!

Cuando, dormilientos, la nueche nos afale al amor

mientres tu me beses nes aristes prescrites del mio cuellu,

y m’estremeza un calafríu interminable,

aguardaremos el mañana n’insomniu permanente.

¡El mañana! Esmolición que nos mata.

Too en tiniebles, too.

¡Si l’alba escorriere les solombres, la nublina

y los velos de tanta escuridá…!

Asomarémonos, entós,

al ventanal inmensu del alborecer

y abrirémoslu

de par en par,

dempués de tantos díes zarraos na zarrazón,

col deséu de

que los árboles florezan,

que nos escolten los páxaros,

que la brisa borre les buelgues la gafura

nestos tiempos.

Too en tiniebles, too.

Y que’l cielu nun vuelva apagase

enxamás.

Y que’l sol nun permita qu’escureza

enxamás.

.

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DESEO

Todo en tinieblas, todo.

¡Si el alba persiguiera las sombras,

la niebla y los velos de tanta oscuridad…!

Cuando en duermevela, la noche nos anime al amor

mientras tú me besas en las aristas prescritas de mi cuello

y me estremezca un escalofrío interminable,

aguardaremos el mañana en insomnio permanente.

¡El mañana! Desasosiego que nos mata.

Todo en tinieblas, todo.

¡Si el alba persiguiera las sombras, la niebla

y los velos de tanta oscuridad…!

Nos asomaremos, entonces,

al ventanal inmenso del amanecer

y lo abriremos

de par en par,

después de tantos días encerrados, en este encierro,

con el deseo de

que los árboles florezcan,

que nos escolten los pájaros,

que la brisa borre las huellas de la tristeza

en estos tiempos.

Todo en tinieblas, todo.

Y que el cielo no se vuelva a apagar

nunca, jamás.

Y que el sol no permita que oscurezca

nunca, jamás.

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DIARIU DE LA L.LUNA

Cuántas l.lunas al.luman las ciudades ya los campos.

Cuántas l.lunas chenas, nas nueites infinitas.

Siempre tu, Lluna, dueña de la nueite.

esclucas sollerte las esquinas del mundu,

ya escribes 

el diariu de la escuridá ya del resplandor.

Escribes con l.luz nas fueyas de los árboles sonámbulos.

Escribe la l.luna esmolida.

Los sueños del probe que durme nel caxeru.

Los paseos de las ratas al contenedor. 

Los gatos que miagan apuraos,

a la gueta l’amor.

El perru abandonáu que busca un l.lugar pa dormir la tristura, 

Los curuxos, ya otros páxaros

qu’estremecen la nueite con glayíos eternos.

Escribe la lluna‘l sou diariu.

El méndigu que s’abel.luga nos portales, col corazón acartonáu.

Los noctámbulos que bieben un cubata en cada esquina.

Los voceros qu’espiertan el silenciu.

Ya’l fumu que sal pelas l.lumeras de los antros.

Los borrachos banciando.

Los que durmen al bentestate ensin abrazos

Los seres solitarios.

La folixa, los amantes.

Ya l’amor, 

ya los abrazos.

¡Qué L.luna indiscreta, bilordiera!

¡Qué L.luna atrevida qu’escluca ya escribe 

las tormentas ya solombras de la vida!

Qué L.luna notaria d’amores.

Notaria de tristuras, desengaños.

¿Cuántas fueyas L.luna

tienes escritas no tou diariu?

.

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DIARIO DE LA LUNA

Cuántas lunas alumbran las ciudades y los campos.

Cuántas lunas llenas, en las noches infinitas.

Siempre tú, Luna, dueña de la noche.

Vigilas atenta las esquinas del mundo,

Y escribes 

el diario de la oscuridad y del resplandor.

Escribes con luz en las hojas de los árboles callados.

Escribe la Luna con asombro.

Los anhelos del pobre que duerme en el cajero.

Los paseos de las ratas al contenedor. 

Los gatos que maúllan sin descanso

 en busca del amor.

El perro abandonado que busca un lugar para dormir la tristeza.

Las lechuzas y otros pájaros

que estremecen la noche con lamentos eternos.

Escribe la luna en su diario.

El mendigo que se cobija en los portales, con el cuerpo acartonado.

Los noctámbulos que beben un cubata en cada esquina.

Los voceros que sacuden el silencio.

Y el humo que sale por los agujeros de los antros.

Los borrachos que cruzan la calle de un lado a otro lado. 

Los que duermen a la intemperie sin abrazos.

Los seres solitarios.

La fiesta, los amantes.

Y el amor, 

y los abrazos.

¡Qué Luna indiscreta, y atrevida!

¡Qué Luna chismosa que observa y escribe 

las tormentas y sombras de la vida!

Qué Luna notaria de amores.

Notaria de tristezas, desengaños.

¿Cuántas hojas, Luna

tienes escritas en tu diario?

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CARBAYU

Árbol míu.

Son pa ti estos versos.

-Espárcelos ente los ausentes-

Si pudiera ser salvia

qu’afluire polas tuas venas

teñiríalas de deséu.

Si pudiera abel.lugame baxo ti,

abrazada a ti,

 a xeitín, en secretu…

¡Ya que se durmiera’l tiempu…!

Si pudiera aniame pa siempre

ente las tuas fueyas,

sería col.lacia tuya,

ya novia

ya amante.

Sería yo, entós: amor, 

suspiros, l.letanía, 

versos,

vientu, chuvia, sol,

refuxu…

Ya viviría contigo 

albentestate.

.

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ROBLE

  • Árbol mío.
  • Son para ti estos versos.
  • -Espárcelos entre los ausentes-
  • Si pudiera ser savia
  • que corriese por tus venas
  • las teñiría de deseo.
  • Si pudiera cobijarme bajo tus ramas
  • abrazada a ti,

 en secreto, como en sueños.

  • ¡Y que se durmiera el tiempo…!
  • Si pudiera esconderme para siempre
  • entre tus hojas,
  • sería compañera tuya,
  • y novia
  • y amante.
  • Sería yo, entonces: amor, 
  • suspiros, letanía, 
  • versos,
  • viento, lluvia, sol,
  • refugio…
  • Y viviría contigo 
  • en tempestades.
María Esther García López (La Degol.lada, Valdés-Asturias, 1948) Maestra, Licenciada en Pedagogía, y Experta en Filología Asturiana. Es miembro correspondiente de la Academia de la Llingua Asturiana. Escritora y poeta destacada en asturiano y en castellano; tiene publicados numerosos títulos de poesía, narrativa y de literatura infantil y juvenil, así como varios títulos de didáctica e investigación histórica y etnográfica. Su obra forma parte de varias antologías. Colaboradora habitual en periódicos y en destacadas revistas literarias, culturales y de investigación. Fue directora de dos espacios semanales en la Cadena SER de Avilés, y participa como tertuliana en la Radio Televisión del Principado de Asturias. Tiene en su haber varios premios tanto en poesía como en narrativa, y otros galardones en reconocimiento a su trayectoria literaria y a su labor profesional, social y cultural en distintos ámbitos, así como por su dedicación a la recuperación y enseñanza de la Lengua Asturiana, su lengua materna. Actualmente es la presidenta de la Asociación de Escritores y Escritoras de Asturias. María Esther García López, Los gatos que maúllan en busca de un escalofrío interminable.