ORFANDAD
No me queda esta noche, ni el suspiro del gato cuando mira por la ventana mientras la luna comienza a asomarse y se siente la complicidad; los secretos del universo cuando está todo en silencio y no soy más que murmullo roto. Ha muerto todo lo que en la alacena había, se ha vencido el tiempo de consumo, los ratones se han hastiado de comer tanta uña. Nada hay en los rincones, quizá un poco de amnesia o de dolor. Cuánto tormento en lo que ya no queda, cuánta desmemoria de lo que aún pervive. Antes había arroz quemado en las ollas, ropa sin lavar en el suelo, frutas podridas en la cesta. Ahora todo está vacío, más vacío que este cuerpo, más vacío que estas palabras.
No me queda esta noche ni un tango, bendito tango que escuchaba pensando en ese eterno amante de cuatro horas que abandonó a su esposa en un restaurante para bailar conmigo. Cómo le amé esos instantes en que éramos danza, erotismo, locura. Cómo odio no poder encontrar en las cenizas esa pieza, esa obra de arte, esa boca, ese sudor.
No me queda esta noche ni mi llanto, se ha ido en barcos que desconozco, para nadar en aguas que no puedan tocarme, para dejarme seca el alma y vengarse de mi ruina. Después de todo lloré la casa entera y ahora ella me ha dejado sin donde sobrevivirme. No me queda más que ir sin nada a donde ya no esté yo.
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MAREA ALTA
El barco donde viaja naufraga.
Algunos mueren, otros huyen
de cualquier manera.
Las lanchas de rescate
naufragan también.
El mar y su
furia
incontenible.
Una mano intenta sacarla
de las profundidades,
pero ella
se hunde mucho antes del naufragio.
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CÍRCULOS
Busco el amor y un pájaro se detiene
en la rama de un árbol que no alcanzo a divisar
lo busco
y aparece un niño con su juguete roto
pidiendo a alguien repararlo.
No hago más que buscar.
Sólo veo
rostros que caminan hacia adelante
el mío gira en círculos
y me pierdo.
Busco el amor
y encuentro mi corazón
en la rama que desconozco,
en el juguete que nadie arregló.
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****
No pido más que
un amor en medio del océano
para buscar orillas
y una luz adentro
para todas las noches
en que se oculten las estrellas.
*
Todo llegó tarde: el mar, los besos, los amigos, el amor,
el amor que me salvaría. Llegó tarde la sed, el castigo,
los rostros reales. Sólo una cosa llegó a tiempo para
quedarse a vivir conmigo mientras lo demás pasaba: la
soledad.
*
Sentir un hombre adentro es un libro sagrado que
descifra el infinito,
es la luz máxima del cuerpo que destruye a las demás.
Las páginas del cielo se leen con un hombre adentro
y adentro canta el poema
que nadie entenderá.
*
Es mi cuerpo la única ofrenda que tú puedes deshojar
en mi corazón ha crecido un árbol con tus raíces.
*
Nací el día que respiré su cuerpo
por primera vez
y fui creciendo en ese aroma de hombre florecido
hasta morir de tanto sol clavándome su luz enfurecida
en el pecho.
*
Está tan sola la tierra desde que nosotros nos
dejamos solos.
*
Se extravió la noche y los amantes cambiaron sus
cuerpos por estrellas.
