ARCHIPIÉLAGO
I
Aquí llegan siluetas
dorsos extensos
rutas imaginarias
deseos reprimidos
enfermedades
mañana
el aliento es un elixir
devasta el frío
y la pobreza
en esta ciudad
los cuerpos olvidan su sexo
en la conciencia de los días
se mecanizan por tallas
deseos credimodas…
las sirenas nadan entre pantanos de monedas
subastan su tesoro
.
.
II
No es ninguna novedad
lucir el uniforme bien planchado
saludar a paso firme
correr por tu vida treinta días
en una base de operaciones
esperar la franquicia
tener los dedos hechos balas
estar sediento de carne y bebida
adherir sobre esta sed
la resaca del día
.
.
III
Llegar a los archipiélagos
jugar boliche con cuerpos
elegirse entre noches:
mueren desnudos
los dorsos
.
.
IV
Y vamos
a alcanzar la vida a trote de caballo
a flote de ballena
las clavículas retoñan en el invierno
florecen arboledas en tus entrañas
tus senos saltan en los cuarteles
cuando las madrigueras han oscurecido
los vigilantes duermen a escondidas
no dejan de reírse
decirte que eres una puta
aun así
van y te buscan
en ese cálido rumor
de tu sexo.
.
.
V
Oh bellas palabras de cólera
sulfato ferroso
noche de hierro
sed de los muertos
imperio del mar en la selva
tritones chimuelos
adoradores de cantinas
sueños de las sirenas sentadas en un altar
estruendo de billetes
se desliza en las nalgas de los templos
.
.
VI
Las sombras llegan,
marchan silenciosas
fluyen ríos etílicos.
El manantial canta
a las orillas de la banqueta.
Las hierbas adornan cada rincón
La tienda de la esquina
es una pocilga con grillos
que cantan y beben
toda la noche.
