EL OMBLIGO DE LA LUNA
Nosotros, hijos de la Luna,
en cuyo ombligo encontramos el regocijo de una tierra,
las palpitaciones del centro vivo.
Nosotros, que en libertad transitamos
con manos abiertas y pechos desnudos,
y nuestro único escudo era la franqueza en las palabras:
recalcitrante ironía de la memoria
cuando el caos se ha convertido en la nueva monotonía.
Entre huestes de nuestros hermanos, hemos muerto por fuego amigo;
transitamos desnudos hacia las palmas abiertas de nuestro verdugo.
Los campos se pintan de carmesí;
hay más balas sembradas que hortalizas,
las calles son campos minados.
No hay refugio seguro en esta tierra caníbal.
Las keres se han apoderado del destino de mi gente.
Los pechos abiertos dejaron de ser metáfora.
La libertad en que transitábamos
Se ha visto mermada
Por las palpitaciones de adrenalina
Al no saber si regresaremos a casa.
En el ombligo de la Luna
Sobrevivir
Se ha vuelto un acto sublime de valentía.
CUANDO TE VAS
“[…]y seguimos buscando
un camino que lleve a ese lugar,
un puñado de polvo
que guarde el equilibrio suficiente
para no convertirse
en aire o en montaña.”
Fernando Valverde
Cuando tú te vas
la corriente de mis venas se desborda,
una presa que se rompe en pedazos
por la presión de tus pasos perdidos.
Te vas
y el río que formamos
se desvía
para luego ocultarse.
La sequía ha llegado
y tus manos se separan de este charco que has dejado;
entonces me queda cerrar los ojos
y recordar que alguna vez
en este lodazal abundó la vida.
EN UN BAR DE BOURBON STREET
Me aposento sobre el escenario,
las luces azules del anuncio se cuelan azules,
apago mi cigarro sobre una mesa de ébano
y continúo proponiendo notas en el bajo.
Llegas, como cada viernes.
Entonces me miras como halcón que busca presa a varias millas
y tomas la mesa más cercana al escenario.
Las cuerdas son navajas,
y yo sigo el performance.
Tomas un trago de vino y luego lo diluyes en tu boca.
Huracanes escarlata rondan mis lentes oscuros.
Das otro trago
y tu lengua se vuelve astringente:
terciopelo rojo en una noche azul.
Pagas la cuenta
y te vas.
Yo
Con este contrabajo te dedico
otra noche azul en Bourbon Street
donde llegas siempre
pero no estás jamás.
