ME DUELES
Me duele el silencio de la noche en la que tu voz no me toca,
en la que sé que no has de llegar.
Me duele aquel momento en que tus ojos se convirtieron en recuerdo,
en que tus besos se desvanecieron de entre mis labios.
Me duele el vacío de la melancolía inexistente que se respira en el aire
y esa nostalgia que llega puntualmente a las doce para recordarme que ya no estás.
Me duele mi cama en la que faltas,
mi hogar en el que ya no habitas,
mis días en los que ya no existes.
Me dueles ahora que te escribo,
y me duele el saber que te escribo
y que tú nunca me leerás.
Me dueles, justo aquí,
en donde algún día hubo un corazón.
TE BUSCO
Te busco en almas perdidas sin camino
y en los gritos del silencio de mi alma sin destino.
Te busco en camas vacías ajenas a la tuya
y en las voces nocturnas de aquella noche sin luna.
Te busco en brazos que no son,
en miradas que no ven,
en labios que no sienten.
Te busco en la luz oscura de mi cuarto al dormir
y en los sueños en los que no dejo de pensar en ti.
Te busco y te busco,
pero no me encuentro.
EN MI POESÍA
La única manera
de sentirte es en mi poesía,
porque te escribo mía,
te escribo como quiero
y como quisiera que fuera.
Nos escribo
nuestros, infinitos, radiantes y vibrantes,
perteneciéndonos y amándonos el uno al otro.
Te escribo feliz, sonriendo, cantando, bailando,
¡Y ahí estás!
Tan radiante como siempre,
tan risueña como nunca.
Te escribo hermosa,
justo como te recuerdo,
con tus ojos soleados,
y tu mirada infinita como el mar,
con tu sonrisa perfecta
y tu lengua indiscreta al besar.
Te describo
en mis labios,
en mis brazos,
en mi vida,
y te siento cerca,
tan cerca como en mi poesía.
Te escribo justo antes de dormir
soñándote despierto,
anhelándome en tus días
y deseándote en mis noches.
Lástima que sólo te escriba,
que no te viva,
que sean sólo letras en simples poemas
y no la poesía de tu larga vida.
Lo único bueno de escribir
es que siempre estarás aquí,
habitándome a la perfección,
respirando todos mis versos,
mis líneas y mis rimas.
Siempre serás mía, pero sólo en mi poesía.
