FRAGMENTO DE LA NOVELA
“LA SOCIEDAD DE LA NIEVE”
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—Tengo más fe de la que tuve toda mi vida. Pero mi fe… discúlpame, Numa, no está en tu Dios. Porque ese Dios me dice lo que tengo que hacer en mi casa, pero no me dice lo que tengo que hacer en la montaña. Lo que está pasando acá no se puede ver con los ojos de antes. Numa. Este es mi cielo y yo creo en otro dios. Creo en el dios que tiene Roberto en la cabeza cuando viene a curarme las heridas. En el dios que tiene Nando en las piernas para salir a caminar sin condiciones. Creo en las manos de Daniel cuando corta la carne. Y Fito cuando la reparte sin decirnos a qué amigo perteneció y así podamos comerla sin… sin tener que recordar su mirada. Yo creo en ese Dios. Creo en Roberto, en Nando, en Daniel, en Fito y en los amigos muertos.
