Me dijiste que estaría bien,
pero me dejaste solo
para destruirlo todo sin una buena razón.
Helado, solitario y triste
se volvió el fantasma de mí misma,
porque ahogándome en mentiras,
creí que mañana todo estaría…
reparado.
***
No era real
y lo sabía, pero lo ignoré.
Debí haber quemado
aquel indicio de cariño,
donde al final,
ambos quedaríamos dañados.
Ahora que detesto
el día en que lo admití,
tendré que cargar un pedazo tuyo
y tú, uno mío,
esperando a que me recuerdes,
y yo habré de recordar no olvidarte.
***
Ahora que tu “para siempre” se derrumba
en el café donde nos conocimos,
me pregunto si ya no tengo importancia para ti.
Pero si me dejas ahora en este jardín,
las memorias serán como un río en el bosque,
corriendo sin fin por mi mente.
Ahora te pregunto en este campo,
si esto es real o es sólo mi imaginación.
Me pregunto ahora que tu “para siempre”
se derrumba en el café donde nos conocimos.
