Tania Zambrano Romero (Calceta-Manabí, Ecuador), Ingeniera en Informática, emprendedora y estudiante de Psicología Clínica. Amante de la tecnología, la poesía, la pintura y las artes en general. Ha participado en algunos talleres de poesía como el organizado por el poeta mexicano Javier Gutiérrez Lozano.

TRES POEMAS DE LA ECUATORIANA TANIA ZAMBRANO

ESTÁS DE VUELTA

En un momento de mi vida creí haberte olvidado, 

estaba segura de ello.

no contaba con que, al regresar causarías un terremoto de emociones

removiendo todos los escombros que un día causaste.

Eres de esas catástrofes que dejan una historia 

Volviste como huracán arrasando con todo a su paso

Creando caos, formando un torrente de sentimientos encontrados.

Todo este tiempo estuve tan equivocada, 

Si tan solo por un fragmento de segundo creía 

Que tu sola presencia no causaría ningún efecto contrario

Cuando profesaba haberte enterrado 

en lo más profundo de los márgenes de mi alma.

Nadie me advirtió que hay desastres andantes,

que ponen tu mundo de cabeza, 

que con solo verlos basta para desearlo todo y a su vez nada. 

.

.

DESCUBRIENDO TESOROS

Aún recuerdo la primera vez que te vi

Pasabas de inadvertido entre la gente

Como si no quisieras darte a notar

Los azares del destino me llevaron a ti 

para descubrir que los tesoros más maravillosos 

los encuentras en lugares que no han sido explorados.

¡Veme aquí! Jugando a ser arqueóloga 

Intentando descifrar los vestigios de tu alma

Para conocer y conservar su riqueza junto a mí.

Entiendo que haces parte de los museos 

que han cerrado sus puertas para protegerse del mundo

Intentando guardar la grandeza para unos pocos que disfrutan de su valor.

.

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EL MAR DEL OLVIDO

Busque en lo más profundo de mi alma 

algo que demostrara que me estaba equivocando,

Pero no lo encontré.

No había ningún tesoro que valiera la vida,

guardado en las profundidades de aquel océano,

mientras que el faro que guiaba el barco cargado de sentimientos,

Apagó su luz.

Todas esas aventuras de altamar,

no eran más que leyendas de puertos, 

con personajes ficticios viviendo historias poco reales.

La tormenta no hizo otra cosa, más que,

avivar la marea de emociones guardadas en el baúl de los recuerdos

Anticipando el naufragio y creando una falsa idea de un rescate que no llegará.