Vanessa Fens (Lariza Fentanes), Santuario del Cristo Negro, Sotavento Veracruz, Mexico. Es Licenciada en Derecho entre la UNAM y la UV (1990 - 1995). Ha Colaborado en la Revista Cultural UV y Diario Local del Edo. (1990 - 1995). Publicó poemas en la revista Cultural Brújula. Emigra a Europa (Milán Italia ) en 1998. Posteriormente, en el año 2000, funge como integrante del Staff de la Condesa Pinina Garavaglia “ VANITAS COMPANY durante 22años “ hasta hoy, formando Dos grupos INFUSIONE Y BRILLANTI (performance Poesía Visual, vocalist, Reading Poem’s ) eventos: Carnaval de Venezia, diversos sitios Milán, Monaco e Ibiza. Durante algunos años sin publicar, se desempeña como Asistente Archivos (Oficina de Traducciones 2005 -2012), enriqueciéndose con lecturas literarias. Después de un letargo, publica nuevamente para el periódico Formato7 ( 2010 ); columna “Territorio de palabras” periódico: El Mercurio de Veracruz (2014–16 ); participa esporádicamente en la Revista Peregrinos y sus Letras (Tucson Arizona EU). Colaboraciones actuales Revistas de Creación Literaria: “Sombra del Aire» (desde el 2016) y “Nocturnario” ( desde 2018 ) hasta ahora. Colabora cn la Revista literaria “Albucionista” (2019) y “Cardenal” (2020 ). En el 2021 recibe el reconocimiento por su trayectoria como escritora, otorgado por el CNEI (CONSEJO NACIONAL DE ESCRITORES INDEPENDIENTES ). El 2021 participa al festival internacional “DOLORES CASTRO” y Colabora para la sección Cultural del Periódico la “JORNADA”.

Vanessa Fens, El palpitar titubeante extingue el deceso.

CONVERSACIÓN CUNEIFORME

Por un tiempo hice todo para aproximarme a ti;

fue en vano, nunca existí.

Luego, una noche

tuvimos una conversación cuneiforme,

después ya no estabas, te perdiste

esfumándote en la composición antropomorfa

y el sonido adulterado de los radares;

la señal se volvió débil,

descendí al subterráneo

oculta en serpentinas de aluminio,

continué buscándote en los minerales diseminados,

en los óleos encendidos

escritos con frases griegas.

Por un tiempo no te vi,

era el pánico a encender la luz de mi cuarto,

tú, desapareciste

en la sombra superflua;

miré a las brujas sentadas junto a mi cuna

de pabellones con tul celeste.

En la oscura superficie de las bombillas,

aparecen suelos de algodones color rosa;

vuelve la cuenta atrás del cuento

y antes los ojos transpiraban miel…

mis primeras letras,

los buenos días tardíos de ayer y de mañana.

Hay algo irreverente que me duele.

Durante un tiempo, no hablabas de mí…

Cuando el viento coincide con los sonidos adulterados

apaga las linternas, apaga a propósito su flama,

las penumbras son luces erróneas

que iluminan el perfil de las brujas

sentadas junto a mi cuna…

La conversación fue en vano,

para ti nunca existí,

eras una misteriosa transformación

—no sé explicarlo—.

Estoy sentada en el suelo de algodones rosa

frente a la bombilla,

con el rostro lleno de espuma sucia

mirando los rosarios despellejarse

en los vapores de azul aguamarina.

.

.

INCONGRUENTE EFERVESCENCIA

Esperaré

décadas eternas

entre liturgias perdidas,

a donde sea, en cualquier sitio.

No será dulce, será fuerte

oír el palpitar inadecuado

del mismo cuerpo

en líquido amniótico.

Después…

Anonimarme

en los húmedos muros interiores

olvidando las formas

sustituidas por dardos alcalinos

antes del atardecer… nacer.

Exterminarme…

en las aspas filosas del placer acrílico

o en la textura recalcitrante

de incongruentes dobleces

aliados a lo desconocido.

Escribiré un mensaje:

atardece dentro de poco.

Desprendería los suelos para encontrar

tu lúbrica ausencia arañando

el oscuro blue de mi espalda.

Buscarás

soslayar la sed en las zonas

traslúcidas

a donde sea, en cualquier sitio.

Seré…

flor efervescente, arrancada

de las deshidratadas sombras

que envuelven e intimidan

la nada en el todo

de dos inherentes mundos.

Algunas de sus partes tóxicas

están regadas

sobre los espejos de la sala,

apoyados en ese espacio lúgubre.

Flor de incongruente efervescencia

entre suspiros y suspiros

Anonimarme…

.

.

                                          HÍBRIDOS DESVELOS

¿Qué parte de mi interior cambia de tono?, como un cuadro terminado en destellos de roca ígnea, volviendo al desequilibrio: mi realidad, donde estuve titubeante, expuesta a juicios, pero lejana de las oraciones rutinarias que distorsionaban los afectos… La parte independiente y extraviada entre papiros disecados por otra furiosa travesía del tiempo sensorialmente desaparecido.

Miraba disolverse las horas adhesivas y a los Duendes entrar con pasos húmedos debajo de la puerta oceánica, mientras la radio sonaba por las mañanas, encendiéndose al inverosímil infinito por arte de magia. Pensaba golpear la orilla final, el ambiguo reflejo de roca ígnea, ambas superficies de sus cuarteados muros, muros de la inquietud, invadidos por turbulentos haberes prolongados…

Realdad o desequilibrio: Sí, la Muerte es más Larga que el Tiempo.

Por favor, extingue el deceso en los litorales, por favor, son destellos incrustados de cuarzo criptado con híbridos desvelos… Ayúdame a crear otros recuerdos intangibles al borde de las esferas, ya la potencia del alma quedó mineralizada con turmalinas… Todo sucederá en una combustión arsénica a Luces bajas, lo demás son destellos fuera de las dimensiones longevas… Los Duendes han extinguido el deceso, se dirigen a los litorales de oxidados cuarzos… Perpetuando la propia mente, ahora exhausta, la parte oculta de la vida son, elogios susurrados sobre ruidos astrales no persuadidos, uniéndose al paralelismo de las emociones.

Los Duendes hablarán de nosotros, de los que aquí estuvimos… Y pasamos de una traslación rotatoria al fulgor de la madrugada, del nostálgico episodio sin dormir, y los espero trastornada de silencios, cuando pasan debajo de la puerta del océano, con su resplandor acerínico bajo mi cama, entonces postergo el sortilegio de mi precario instinto…

La Muerte es más larga que el Tiempo… Absorbe las dimensiones longevas… extingue la potencia del alma en el deceso hacía los Litorales Criptados por Clorhidricos Desvelos.

Vanessa Fens (Lariza Fentanes), Santuario del Cristo Negro, Sotavento Veracruz, Mexico. Es Licenciada en Derecho entre la UNAM y la UV (1990 - 1995). Ha Colaborado en la Revista Cultural UV y Diario Local del Edo. (1990 - 1995). Publicó poemas en la revista Cultural Brújula. Emigra a Europa (Milán Italia ) en 1998. Posteriormente, en el año 2000, funge como integrante del Staff de la Condesa Pinina Garavaglia “ VANITAS COMPANY durante 22años “ hasta hoy, formando Dos grupos INFUSIONE Y BRILLANTI (performance Poesía Visual, vocalist, Reading Poem’s ) eventos: Carnaval de Venezia, diversos sitios Milán, Monaco e Ibiza. Durante algunos años sin publicar, se desempeña como Asistente Archivos (Oficina de Traducciones 2005 -2012), enriqueciéndose con lecturas literarias. Después de un letargo, publica nuevamente para el periódico Formato7 ( 2010 ); columna “Territorio de palabras” periódico: El Mercurio de Veracruz (2014–16 ); participa esporádicamente en la Revista Peregrinos y sus Letras (Tucson Arizona EU). Colaboraciones actuales Revistas de Creación Literaria: “Sombra del Aire» (desde el 2016) y “Nocturnario” ( desde 2018 ) hasta ahora. Colabora cn la Revista literaria “Albucionista” (2019) y “Cardenal” (2020 ). En el 2021 recibe el reconocimiento por su trayectoria como escritora, otorgado por el CNEI (CONSEJO NACIONAL DE ESCRITORES INDEPENDIENTES ). El 2021 participa al festival internacional “DOLORES CASTRO” y Colabora para la sección Cultural del Periódico la “JORNADA”. Vanessa Fens, El palpitar titubeante extingue el deceso.