.
ANTEMATINA
Hay una luz que nace en el centro de la espera
una claridad que desvanece
la ambigua muerte temporal de los sentidos
una pausa de jade
rayos de sol entre mis manos
un domingo de luna adormecida
donde me acuesto y abrazo el sentir impersonal del aire
Habito la espera
y mi instinto descansa en un mar de olas transparentes
entre la dulce caída de los minutos por el filamento de
mi rostro.
Estos sueños se tejen
bajo el silencio de un baño de cálida menta
bajo la suspensión del curso de las cosas
que no es una retirada sino una vacía dialéctica del tiempo
y mi cuerpo, lleno de cicatrices
reposa fuera del exudado vientre de la angustia
exilia los minutos ante una claridad que les marchita
culmina así antes de lo previsto este sagrado día de descanso
Pues hay un lunes
aguardando entre sus fauces una rutina que me atrae
con su brillo
Un día que a pesar de cíclico
es una oscura palpitación de incierto
Que devora esta larga orilla de sal
Que revive los olores del vigoroso giro terrestre
(que ante el sol no es más que ungüento saliva aurea)
Comprendo así
que la vuelta de las semanas, será hasta mi muerte
una
liviana
cercanía
domesticada
entre las cuerdas caprichosas del entorno
y el Tiempo, ese filamento de inercia marcial
con toda su potencia, se volverá recuerdo
y yo, he de intentar capturarle en un epitafio que rece:
¿Quién te condenó a un poema, a este disecado lienzo
de uniforme espectración, a esta magna decadencia
disfrazada de sonidos?
Publicado en ‘Palpitación de incierto’. Valparaíso Ediciones (2024)
.
.
EUCLIDES SUEÑA
A René Posadas, Kari y Lalo
Todo punto que no tiene partes es también un comienzo.
Toda sucesión de puntos, una línea
toda línea, un desarraigo sin fin que se extiende lejana de sí misma
y cuando se rebela a su destino
apenas quiebra su ruta forma océanos angulares
apenas se une con otras
vuelve al origen de sí misma comenzando a la imaginación
Geometría, oh geometría
Punto Dios reproduciéndose a imagen y semejanza
bajo la forma de líneas más allá del orden del divino punto
movimiento tentación de la serpiente
Geometría, oh geometría
Euclides sueña un punto, nosotros un Big Bang…
Publicado en Voces Poblanas: antología poética. Editorial BUAP (2024)
.
.
HABÍA…
Había que sentir debajo de los ojos que el tiempo nos punzara el corazón, que el susurro se sintiera como una prisa, que el árbol de enfrente y tú sintieran la desesperación del invierno; había que sentarse, escribir y esperar que de las palabras saliera el carbón cristalizado que prometía la llama inapagable, el calor tardío que aplacara el exiguo ánimo, que desde los libros silenciados por la inlectura -apilados en un estruendo de estantería- se tuviera el valor de sentarse a escribir, aunque sentarse fuera un acto de coraje ante la dulce tentación del movimiento, aunque eso volcara la calma hacia la impaciencia medusa…y medusa se quedara atrapada en el bucólico ciclo de la imaginación que no concreta, en el oleaje de la mente que convierte la piedra y el agua en choque, espuma y ruido…
Había que escribir, aunque eso se sintiera a detenerse, y detenerse fuera el espejo que refleja cómo se sentía la vida antes de nacer. Había que escribir, tallar, tejer y equivocarse ante la palabra, ahogar su destino en la tinta de un libro y marcar ese trayecto entre la experiencia y la mente, entre la mente y un olvido encuadernado.
Había que escribir en caminata, sin derecho a las pausas, pero tampoco a la urgencia, en el limbo de los cristales rotos donde el sol teje la imagen, donde la sombra garantiza la herida y la herida, la paciencia. Había…
Inédito, verano del 2026, Monterrey, Nuevo León.
